RSS

Archivo de la etiqueta: Política Nacional

Tiempos difíciles

Como es sabido, Carlyle bautizó la economía de ciencia triste (dismal science), nombre que reaparece cuando la realidad se vuelve sombría, cuando aumenta la pobreza, la miseria, cuando crecen las diferencias entre ricos y pobres y estos no ven fin a sus desgracias, ni salida a la situación. Pero no es la ciencia la triste sino la misma realidad que quiere retratar y explicar, pues obviamente es incapaz de mejorarla.

Todas las noticias, que son como enunciados definitorios de los distintos aspectos del mundo, trazan un cuadro siniestro de dificultades y estrecheces que, además, durarán años, según Angela Merkel. Los datos que hablan de deuda, déficit y ruina son incontrovertibles y sobre esa situación fatal sube al puente de mando de toda Europa la derecha con un programa último de desmantelamiento del Estado del bienestar.

Tras las duras medidas y recortes aplicados por CiU en Cataluña, vinieron ayer los del PP en Castilla-La Mancha, que no se quedan atrás y permiten calibrar el alcance de los que estará preparando Mariano Rajoy. El PSOE ya ha acusado a Cospedal de “dinamitar” el Estado del bienestar y los sindicatos anuncian acciones en la calle. Es decir, parece estar fraguándose una confrontación social. Pero ésta probablemente no será muy intensa por tres razones. La primera porque el PP llega con la legitimidad reforzada de la mayoría absoluta que le asegura la estabilidad parlamentaria pase lo que pase en la calle.

La segunda razón es que los datos, además de abrumadores, son objetivos. La situación es la que es: no hay dinero (en el mercado), no hay crédito, no se invierte, no aumenta el PIB (incluso quizá vuelva a retroceder), no se genera riqueza, no se pueden remediar las situaciones de carencia. Todo esto son hechos. Los hechos, claro, son susceptibles de interpretación pero, de momento, la única que se escucha y en la que se basan las medidas que están tomándose, tanto en España como en el resto de Europa, es la de la derecha neoliberal. Apenas hay interpretación alternativa, de izquierda.

Esa es la tercera razón. Es muy difícil que prosperen las movilizaciones extraparlamentarias cuando no están integradas en una teoría viable que dé una explicación de las circunstancias y muestre un proyecto de salida con un objetivo claramente expuesto. En la izquierda reina la confusión. Desde el momento en que no plantea la sustitución del modo de producción, del capitalismo, por otro, sus propuestas sólo pueden ser de reformas de aquel. Pero reformas son también las que hace la derecha, lo que quiere decir que el enfrentamiento entre ambas no es antagónico sino de matices. La dos, izquierda y derecha, plantean la salida de la crisis sin cambiar el modo de producción. No es suficiente acicate para mantener vivas las protestas callejeras y para que éstas tengan algún impacto en las medidas del gobierno.

En realidad, el movimiento 15-M es una especie de manifestación previa de esta situación. Su generalización apunta a la existencia de motivos para la protesta. Pero su inoperancia prueba que, si bien es relativamente fácil criticar lo existente, es mucho más complicado formular alternativas. Podría tratarse de tiempos de revolución. En verdad la palabra aparece de vez en cuando (por ejemplo, la spanish revolution), pero no encuentra revolucionarios que la invoquen ni gentes que la sigan.

Todas las noticias, que son como enunciados definitorios de los distintos aspectos del mundo, trazan un cuadro siniestro de dificultades y estrecheces que, además, durarán años, según Angela Merkel. Los datos que hablan de deuda, déficit y ruina son incontrovertibles y sobre esa situación fatal sube al puente de mando de toda Europa la derecha con un programa último de desmantelamiento del Estado del bienestar.

Tras las duras medidas y recortes aplicados por CiU en Cataluña, vinieron ayer los del PP en Castilla-La Mancha, que no se quedan atrás y permiten calibrar el alcance de los que estará preparando Mariano Rajoy. El PSOE ya ha acusado a Cospedal de “dinamitar” el Estado del bienestar y los sindicatos anuncian acciones en la calle. Es decir, parece estar fraguándose una confrontación social. Pero ésta probablemente no será muy intensa por tres razones. La primera porque el PP llega con la legitimidad reforzada de la mayoría absoluta que le asegura la estabilidad parlamentaria pase lo que pase en la calle.

La segunda razón es que los datos, además de abrumadores, son objetivos. La situación es la que es: no hay dinero (en el mercado), no hay crédito, no se invierte, no aumenta el PIB (incluso quizá vuelva a retroceder), no se genera riqueza, no se pueden remediar las situaciones de carencia. Todo esto son hechos. Los hechos, claro, son susceptibles de interpretación pero, de momento, la única que se escucha y en la que se basan las medidas que están tomándose, tanto en España como en el resto de Europa, es la de la derecha neoliberal. Apenas hay interpretación alternativa, de izquierda.

Esa es la tercera razón. Es muy difícil que prosperen las movilizaciones extraparlamentarias cuando no están integradas en una teoría viable que dé una explicación de las circunstancias y muestre un proyecto de salida con un objetivo claramente expuesto. En la izquierda reina la confusión. Desde el momento en que no plantea la sustitución del modo de producción, del capitalismo, por otro, sus propuestas sólo pueden ser de reformas de aquel. Pero reformas son también las que hace la derecha, lo que quiere decir que el enfrentamiento entre ambas no es antagónico sino de matices. La dos, izquierda y derecha, plantean la salida de la crisis sin cambiar el modo de producción. No es suficiente acicate para mantener vivas las protestas callejeras y para que éstas tengan algún impacto en las medidas del gobierno.

En realidad, el movimiento 15-M es una especie de manifestación previa de esta situación. Su generalización apunta a la existencia de motivos para la protesta. Pero su inoperancia prueba que, si bien es relativamente fácil criticar lo existente, es mucho más complicado formular alternativas. Podría tratarse de tiempos de revolución. En verdad la palabra aparece de vez en cuando (por ejemplo, la spanish revolution), pero no encuentra revolucionarios que la invoquen ni gentes que la sigan.

 

Etiquetas: , , , ,

Se nos ha muerto Javier Pradera (1)

 

Ayer fue para mí un día triste, muy triste. No, no hablo de resultados electorales. Estos, mas o menos, estaban ya descontados y se ha hablado y se hablará mucho más. Tiempo habrá para ello dentro de unos pocos meses, cuando el nuevo Gobierno comience a hacer su labor, a aplicar su programa, tomar decisiones y analizar cómo se va montando el variable puzzle de los grupos parlamentarios.
Me levanté mientras desayunaba por una llamada: un amigo desde Madrid me comunicaba que se nos había muerto Javier Pradera, uno de los grandes intelectuales de la segunda mitad del siglo XX y la primera década del XXI, que acaba en este año. Entre unas obras y otras, especialmente en el campo del ensayo y el artículo periodístico; también y considerablemente en el mundo editorial, Pradera se ha erigido como una figura central de la España contemporánea, “la materia gris de la cultura”, como dijo sobre él el escritor Javier Cercas. Cuando se hablaba en estos términos, modestia aparte, este veterano de mil batallas sonreía y negaba el calificativo.

Javier Pradera ha muerto como había vivido: con dignidad. La dignidad del hombre que se esfuerza por ser justo, para lo que es preciso no solo conceptos, intuiciones e ideales, sino la voluntad de ponerlos y ponerse en constante prueba. Es algo que demanda no poca capacidad de resistencia. Y Pradera ha sido un resistente hasta el final. No hace mucho, quien me llamó para darme la mala nueva me comentó que estaba seriamente enfermo. Sin embargo, el mismo día en que se lo llevó su muerte, publicaba El País el que habría de ser su último artículo: Al borde del abismo“.

Visto hoy, el título resulta cuanto menos irónico. La importancia de Javier Pradera trascendía mucho más allá de su trabajo, pues no era necesario haber tenido un trato íntimo con él para comprender lo que ha sido para nuestro país su trayectoria como actor y pensador político, como agente cultural de primer orden y como periodista, siempre de forma discreta y generosa, siempre sabiéndose responsabilizar de cada una de sus opiniones y posturas, siempre anteponiendo lo que creía adecuado a su propia conveniencia. Este su último artículo lo dictó, como otros, a su mujer, Natalia Rodríguez-Salmones. No veía ya las teclas. Pocas semanas antes, una perseverante enfermera se esforzaba en el hospital, con una manzana en la mano: “A ver Francisco, esto que va a comer, ¿cómo se llama?” Y Pradera, examinándola de reojo, respondía: “apple”. Lúcido e irónico hasta el final que sabía estaba llegando.

 
Fue una de esas figuras singulares que inspiraron la Transición democrática española y una incipiente estirpe intelectual que, en aquellos tiempos, procuraba para España un modelo de sociedad y de cultura bastante más alto que el que después produjo la historia. En mis años de facultad, por los 70, se oía hablar de Pradera con una mezcla de enigma y de mitología, de personalidad algo sátira. En su despacho de Alianza, solía recibir a algunos postulantes, que llevaban algún desatinado ensayo en el cerebro o bajo el brazo. Al salir, afirmaban que él era solamente un fenicio, un comerciante camuflado, cosa que todo el mundo celebraba como una evidencia de lo contrario y que acrecentaba la figura.

Entre los no tan remotos tiempos en que los editores hurtaban sin piedad ni respeto la obra a sus autores y el tiempo actual, heredero directo de la salida a bolsa de los grandes grupos editoriales, donde la única perspectiva es el beneficio económico puro y duro, hubo un largo periodo en el que la edición se concibió también como un oficio de caballeros, según explica José María Guelbenzu en un artículo muy recomendable sobre Kurt Wolff.

Él pertenecía, con estilo propio, a esta clase de personas de dignidad. Su dedicación editorial abarca tres nombres míticos en la edición en lengua española: el Fondo de Cultura Económica (FCE), como primer director (1962-1966) de la delegación en España, Tecnos, Siglo XXI editores y Alianza Editorial, como miembro del consejo de dirección. En las dos primeras, al lado de otro nombre legendario, Arnaldo Orfila; en la tercera, junto con los otros dos impulsores de Alianza, José Ortega Spottorno y Jaime Salinas. Tres casas editoriales de enorme impacto en la intelectualidad de nuestro país, pero solo la última es netamente española. No hay hombre o mujer cultos del año 66 hasta ahora que no se haya formado en buena parte gracias al catálogo de Alianza Editorial. En su trayectoria literaria y de editor Pradera, era su convicción de que una editorial ha de ser una contribución necesaria al desarrollo intelectual del país, de una parte, y vehículo de conocimiento universal de otra; es decir, un constante flujo cultural de ida y vuelta. Al referirse a su labor en FCE escribió: “Aprendí mucho, aprendí la tradición de que los libros no son mercancías, sino bienes culturales. Fondo de Cultura fue y es modelo y paradigma editorial, no sólo por los libros que ha publicado sino, sobre todo, por la forma de comprender la cultura latinoamericana y española”. Junto a Fernando Savater, fue director de la revista Claves de la razón práctica. Recibió el Premio Francisco Cerecedo, de la Asociación de Periodistas Europeos, en 1984.


Siempre actuó como un consejero de príncipes, en un discreto segundo plano, aunque de enorme influencia y autoridad, sin desear ni esperar otra cosa que el desempeño de ese papel, siempre atento y a veces próximo, por otra parte, a los lugares de decisión y a los movimientos del poder.

Esa actitud discreta e importante, cultivada como rasgo de carácter, le movió a la labor editorial en sellos que, como hemos señalado, se han grabado en la historia de las luces de este país, legando unos catálogos editoriales que, contemplados desde la distancia del tiempo, parecen concebidos para una sociedad de vanguardias del pensamiento y de ciudadanos ávidos de conocimiento. Y, efectivamente, hubo una época en que ése parecía un destino inexcusable, la identidad oculta de un pueblo, maltratado por circunstancias y errores históricos, al que le había llegado su hora, el momento de restañarlos y conjurarlos de una vez por todas.


 

 
Leave a comment

Publicado por en 22 de noviembre de 2011 in Política Nacional

 

Etiquetas: ,

Mayoría absoluta, pero estrecho margen de maniobra en la economía

Pedía Rajoy un apoyo masivo en las urnas y los votantes le han dado una holgada mayoría absoluta. Si se suma el resultado de las elecciones municipales y autonómicas, ninguno de sus predecesores en La Moncloa ha acumulado tanto poder como el que va a tener después de su investidura. Aunque, paradójicamente, tampoco ninguno tuvo tan estrecho margen de maniobra. Decía Rajoy en campaña, tras el último vendaval de los mercados, que a los españoles no les gusta que les digan desde fuera lo que tienen que hacer. Pues bien, gran parte de su agenda inmediata ya viene trazada con el programa de consolidación fiscal exigido por Europa y que, salvo subidas de impuestos ya descartadas, no es sino un duro plan de ajuste.

La desesperante ambigüedad de Rajoy no le ha pasado factura en las urnas, seguramente porque el fracaso de Zapatero en su segunda legislatura inhabilitaba de antemano a los socialistas para conducir al país en esta segunda travesía de la gran depresión que padecemos desde 2009. Pero lo que ha sido una estrategia electoral de éxito no puede prolongarse un día más. Los ciudadanos, tanto los que le han votado como los que no, necesitan conocer a la máxima brevedad el plan de medidas urgentes que tan celosamente ha escondido. Tampoco los mercados, que vuelven a abrir mañana tras las turbulencias del viernes, van a dar ningún respiro al presidente electo.

Los electores le han dado votos suficientes votos para blindarle frente a las exigencias maximalistas que pueda plantear la extrema derecha que habita en el PP. Y también para formar el gobierno fuerte que decía necesitar. Esa fortaleza depende ahora exclusivamente del acierto de Rajoy en la elección de un Consejo de Ministros solvente, en el que debería despejar cuanto antes la incógnita de su responsable de Economía sin los rituales secretistas que acostumbran los presidentes. Habrá que ver también en qué quedan las promesas de convocar un gran acuerdo nacional —incluido el pacto por la sanidad pública, que Gallardón comprometió en el segundo debate— para gestionar la emergencia económica.
Cabe esperar que utilice la ronda de felicitaciones postelectorales para acordar citas con sus homólogos europeos, especialmente con la canciller Merkel, aun antes de que a comienzos de diciembre se reúna la conferencia del PPE, que tras la incorporación de Rajoy añadirá un sillón más a los 24 que ya ocupa en un Consejo Europeo de 27. La coincidencia ideológica debería servirle al menos para desarrollar una relación más fluida en esta UE de la que depende en gran medida la solución de la crisis y cuya desesperante lentitud y división interna agrava a menudo los problemas.

El partido socialista cosecha su peor resultado histórico, que ha venido alimentando desde hace dos años, cuando ya las encuestas empezaron a registrar una fuga masiva de votantes que las urnas han confirmado. El miedo a los recortes de Rajoy ha sido al fin un argumento que palidecía frente al lancinante guarismo de cinco millones de parados, a pesar de la meritoria campaña de Rubalcaba. Sería un despropósito que los socialistas se embarcaran en una noche de cuchillos largos que les impida realizar la tarea de oposición que les han encargado más de siete millones de votantes. Tienen tiempo para madurar los relevos que exige la magnitud de su derrota, empezando por la secretaría general del partido.
En el País Vasco el gran beneficiado del cese de la actividad terrorista de ETA ha sido Amaiur, que le disputa al PNV la hegemonía del electorado nacionalista. En este Parlamento de sólida mayoría conservadora, a la que sólo escapan Cataluña y el País Vasco, la dispersión de antiguos votantes socialistas ha alimentado también un crecimiento notable de IU y de otras formaciones minoritarias. Se configura así un Congreso de los Diputados donde convive una bancada mayoritaria del PP con una mayor diversidad y en el que los dos principales partidos no cuentan con votos suficientes para imponer una reforma constitucional sin referéndum, como ya hicieron en septiembre.

 
Leave a comment

Publicado por en 20 de noviembre de 2011 in Política Nacional

 

Etiquetas: ,

Se podría haber llegado a la situación actual si ETA no hubiera hecho uso del terrorismo

Bilbao, 31 de julio de 1959. Un grupo de estudiantes radicales disidentes del colectivo EKIN —nacido en 1952 para reaccionar contra la pasividad y el acomodo que en su opinión padecía el PNV— funda Euskadi Ta Askatasuna. (Euskadi y Libertad). Es el nacimiento de ETA.

El 20 de octubre de 2011, la banda anunció “el cese definitivo de su actividad armada” mediante un comunicado publicado en las ediciones digitales de los diarios Gara y Berria, difundido igualmente en vídeo y audio en castellano y euskera.

En este largo camino, ETA ha asesinado a 829 personas, causado innumerables heridos, destrozado la vida de decenas de miles de personas… y no ha conseguido ninguno de sus objetivos: el etnicismo (como fase superadora del racismo) y la independencia de los territorios que, según reivindican, pertenecen a Euskadi: Álava, Vizcaya, Guipúzcoa, Navarra (en España) y Lapurdi, Baja Navarra y Zuberoa (en Francia).

Siempre se ha dicho que el caso del IRA y el de ETA tenían pocas cosas en común, y es cierto que los dos respondían a escenarios muy diferentes. Aun así, quizás este sea un buen momento para pasar revista a algunas de las cosas que han ocurrido en Irlanda del Norte después de que la organización terrorista firmara los acuerdos de Viernes Santo de 1998 y renunciara al uso de la violencia, y tras el anuncio definitivo del abandono de las armas, que solo se produjo formalmente siete años después, en 2005.
El IRA, Ejército Republicano Irlandés, buscó durante años, mediante el uso de las armas y el terrorismo, el fin del gobierno británico en Irlanda del Norte y la reunificación de la isla. En su historial se registran 1.778 asesinatos así como 293 militantes propios que perdieron la vida de forma igualmente violenta. Casi 80 años después de iniciada su lucha anunció que buscaría esos objetivos por vías pacificas, a través de su partido político Sinn Fein. Rápidamente se demostró que su principal problema no residía en el gobierno de Londres sino en buena parte de los habitantes de Irlanda del Norte, que no comparten su proyecto, por más que su mensaje haya ido suavizándose y modernizándose.
En las últimas elecciones a la Asamblea de Irlanda del Norte, creada por los acuerdos de 1998 y puesta en marcha en Belfast realmente en 2005, el Sinn Fein obtuvo 28 escaños, de un total de 108, y quedó en segundo lugar, por detrás del Partido Democrático Unionista, fundado en su día por el conocido reverendo protestante y radical probritánico Ian Paisley, que obtuvo 36. Gracias a los acuerdos firmados entre las dos comunidades, el ministro principal es Peter Robinson, unionista, y el viceministro, el antiguo miembro del IRA Martin McGuinness, que controla, además, cuatro de las once carteras el gabinete. Los dos mantienen una estrecha relación personal. En las últimas semanas, McGuinness ha levantado una fuerte polémica al anunciar que presentaría su candidatura a la presidencia de la República de Irlanda.
La única pregunta que los antiguos responsables del IRA se niegan a responder es la siguiente: “¿Hubieran podido alcanzar los mismos objetivos que han logrado hasta ahora, utilizando desde el primer momento medios pacíficos?”. Si hacemos caso a la mayoría de los analistas y estudiosos del caso irlandés, se podría haber llegado a la situación actual incluso de manera más rápida y simple si el IRA no hubiera hecho uso del terrorismo. El problema es que los dirigentes del IRA jamás podrán aceptar ese análisis porque dejaría sin sentido a las casi dos mil muertes que provocaron a lo largo de estos años y les colocaría a ellos mismos en una posición moralmente insoportable. Como explica Albert Camus en Los Justos, para alguien que se considera a sí mismo un revolucionario es muy difícil vivir y convencerse de que es un asesino. Si las muertes que ha causado no eran necesarias y ni tan siquiera beneficiaron a sus objetivos, la carga individual podría ser abrumadora.
El problema en el caso de ETA es que tiene delante de sí un espejo nítido que le debería hacer muy difícil ignorar a Camus: Cataluña ha logrado los mismos grados de gobierno propio, la misma autonomía y personalidad nacional de que dispone Euskadi sin disparar un solo tiro y sin provocar la muerte de una sola persona. Los independentistas catalanes, que también rechazan la autonomía, han buscado los mismos objetivos que sus colegas vascos, pero no creyeron tener derecho a defenderlos con el terrorismo. Y no se puede decir que hoy estén más lejos de lograr esos objetivos que los independentistas vascos. Para colmo, los independentistas catalanes han renunciado a lo largo del camino a muchas menos cosas que sus colegas vascos, que se reclamaron en sus inicios marxista-leninistas y que ahora ignoran completamente esa ideología. En fin, sería una pena que los organizadores de la Conferencia de San Sebastian no hubieran leído a Camus.

Salvados – Borrando a ETA (16 de octubre de 2011)

 
Leave a comment

Publicado por en 30 de octubre de 2011 in Política Nacional

 

Etiquetas:

75 aniversario de las Brigadas Internacionales

  Hoy, 22 de octubre, se cumplen setenta y cinco años de la creación de las Brigadas Internacionales. En noviembre de 1936, la XI y la XII Brigadas Internacionales entraron en combate por la defensa de Madrid en la Ciudad Universitaria y en la Casa de Campo. Según los útlimos estudios llegaron a participar en total 59.380 brigadistas extranjeros, de los cuales murieron más de 15.000. Loa voluntarios internacionalistas no sobrepasaron el número de 20.000 en los frentes en cada periodo de la guerra. Las Brigadas Internacionales estuvieron compuestas por personas de cincuenta y cuatro países de Europa, Asia, África y América. Fue la primera vez en la Historia en la que se produjo una participación tan numerosa e internacional, en ayuda de un pueblo cuya Libertad se veía amenazada por el fascismo.


  A mediados de los años 90, España concedió la ciudadanía española a los brigadistas, una idea concebida durante el último gobierno de la II República, presidido por Juan Negrín.

  El homenaje se llevará a cabo en Albacete, Barcelona, Madrid y otras localidades. Entre las actividades programadas en Madrid podemos destacar la inauguración de un monumento a las Brigadas Internacionales en la Ciudad Universitaria de Madrid. Esta obra ha sido diseñada y realizada por docentes de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y ha sido tratada con materiales que impiden la realización de pintadas. El coste de esta obra conmemorativa ha sido sufragado por la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales (AABI), con aportaciones de particulares y de entidades españolas y extranjeras, entre ellas algunas embajadas de países de los que procedían los brigadistas: Argentina, Canadá, Chipre, Eslovenia, Noruega, Rusia y Serbia. Conviene recordar que en los alrededores del emplazamiento del monumento, aún se pueden ver las huellas de impactos de bala en varios edificios, ya que como se mencionaba al principio, la Ciudad Universitaria fue uno de los primeros escenarios de entrada en combate de las Brigadas Internacionales

  También se van a llevar a cabo unas jornadas, los días 20 y 21 de octubre, con el título “Las Brigadas Internacionales, de lo local a lo global”, en las que participarán historiadores, investigadores y activistas de varios países. En el programa de dichas jornadas se incluyen dos documentales presentados por su autores (uno de ellos se estrena allí).

  El domingo 23 por la mañana habrá un acto de recuerdo en el cementerio de Fuencarral, y ese mismo día, a partir de las 11:30 horas, en el salón de actos del Ateneo de Madrid se proyectarán dos documentales sobre los brigadistas daneses y argentinos, respectivamente. Después habrá un coloquio con dos historiadores y un representante de la AABI.
                                                          

‘A las Brigadas Internacionales’

Venís desde muy lejos… Mas esta lejanía
¿qué es para vuestra sangre que canta sin fronteras?
La necesaria muerte os nombra cada día,
no importa en qué ciudades, campos o carreteras.

De este país, del otro, del grande, del pequeño,
del que apenas si al mapa da un color desvaído,
con las mismas raíces que tiene un mismo sueño,
sencillamente anónimos y hablando habéis venido.

No conocéis siquiera ni el color de los muros
que vuestro infranqueable compromiso amuralla.
La tierra que os entierra la defendéis seguros,
a tiros con la muerte vestida de batalla.

Quedad, que así lo quieren los árboles, los llanos,
las mínimas partículas de la luz que reanima
un solo sentimiento que el mar sacude: ¡Hermanos!
Madrid con vuestro nombre se agranda y se ilumina.

Rafael Alberti , Madrid, diciembre de 1936.

 
1 Comment

Publicado por en 22 de octubre de 2011 in Política Nacional, Varia

 

Etiquetas: , ,

ETA Campora

  «Eso es, vete ya. Desaparece de nuestras vidas. Deja que la gente viva en paz y en paz dirima sus diferencias. No haces falta a nadie ni nadie te necesita. Hasta tus supuestos allegados civiles piden que bajes el telón. Muy pocos te echarán de menos, aunque alguien siempre habrá. Eres un anacronismo. Formas parte del siniestro legado del franquismo. En un mundo que puede movilizarse al unísono en los cinco continentes por causas nobles y pacíficamente, tu recurso a la violencia carece de justificación alguna. Pudo tenerla durante la dictadura, que era un régimen violento, y aun así es más que discutible. Pero en democracia le violencia es ilegítima. Hay quien te regalará los oídos diciendo que esto no es una democracia. Son los que consideran que sólo es democracia lo que ellos deciden»…

Sigue: Palinuro: ETA kanpora. Por Ramón Cotarelo

 
Leave a comment

Publicado por en 18 de octubre de 2011 in Política Nacional

 

Etiquetas: ,

El azul triunfa en el bipartidismo


Por: Ignacio Trillo Huertas.

  «Ha comenzado la Conferencia del PSOE en Madrid, y lo que más ha sorprendido a delegados y medios de comunicación presentes en la sala del encuentro consiste en que el rojo del escenario que siempre figura en los actos socialistas se ha transfigurado en un azulado que el propio diario El País califica de “azul pepero”. Y yo añado, observando las lineas sobresalientes del fondo del escenario, sino figuran en el fondo del acto grandes alas de gaviotas volando…»

Seguir leyendo en el blog de Ignacio Trillo Huertas.

 
Leave a comment

Publicado por en 1 de octubre de 2011 in Política Nacional

 

Etiquetas: ,

La ilusión de un cambio de modelo productivo

Hace 10 años, la deuda externa de España representaba el 26% del PIB; cinco años después había subido al doble, y a finales del 2008 alcanzó el 102%. En este período, el endeudamiento de las familias ha pasado del 38% al 83% del PIB, y el de los bancos, del 0,83% al 55%. Aunque durante un decenio largo disfrutamos de un crecimiento cercano al 3% anual, con un aumento inusitado de la población activa, gracias a una inmigración que creció a una velocidad sin parangón con otros países, a nadie pudo sorprender que con estas cifras la crisis se presentara en España con rasgos tan pronunciados.

Los españoles no salen de su asombro antes tan bien, y ahora de repente tan mal, y les cuesta caer en la cuenta de que el bienestar alcanzado lo debíamos, en primer lugar, al euro, que, además de contener la inflación aunque la española fuese mayor que la media comunitaria, facilitaba dinero abundante con un interés muy bajo; a la construcción, que, al subir el precio de las viviendas dos dígitos al año, se convirtió en la inversión financiera más rentable, refugio del dinero negro circulante; a la inmigración, que ofrecía cuantiosa mano de obra a bajo precio; a la prosperidad de nuestros vecinos, que además de vender a crédito en las mejores condiciones, contribuían a un crecimiento continuo del turismo; en fin, a la disposición tan española a endeudarse alegremente, mirando a otro lado ante los datos estremecedores de la balanza de pagos.

Se vive bien del ahorro de los demás, pero al final se encalla en un alto endeudamiento y una bajísima productividad. Después de haber superado en renta per cápita a Italia, país en el que el declive es evidente, se especulaba cuándo le llegaría el turno a Francia, que también lucha con dificultades crecientes, pero ya no podemos seguir con las ínfulas de un país rico que exige un puesto entre los poderosos del mundo. Lo peor es que los españoles llegaron a creerse que su economía estaba asentada sobre fundamentos sólidos, y el Gobierno no fue el único que se negó a percibir las señales de lo que se nos venía encima, rechazando, a veces con ironía, otras recurriendo al patrioterismo más cerril, las voces de las distintas Casandras. Cuando, empujado por las cifras del paro, no hubo más remedio que empeñarse en divisar alguna luz a la salida del túnel, Zapatero recurrió al viejo tópico de que la crisis ofrecía la gran oportunidad de cambiar el modelo productivo.

Los españoles supieron muy pronto que su futuro dependía de pasar de una sociedad rural poco desarrollada a una industrial competitiva. Pese a repetidos intentos en el siglo XIX y primera mitad del XX, con la sola excepción del País Vasco y Cataluña, y eso gracias a un proteccionismo, cuyos costos todavía se discuten, la industrialización no enraizó en la mayor parte de la Península. Fracaso que nos diferencia del norte europeo y explica nuestra tortuosa historia política y social. En los dos primeros decenios del franquismo se intentó una industrialización autárquica dirigida por el Estado; con el Plan de Estabilización de 1959 se optó por abrirse al exterior, aprovechando las inversiones y la tecnología de los países más avanzados, con magníficos resultados.

A partir de los años sesenta del siglo pasado España se convierte en un país industrial, pero ya en los ochenta tuvo que llevar a cabo una reconversión de la siderurgia y de la construcción naval. Cuando parecía consolidado un nuevo modelo que combina producción industrial España llega a fabricar más de tres millones de automóviles al año, de los que exporta la mayor parte con servicios tan competitivos como el turismo y una agricultura cada vez más exportadora, junto con los demás países comunitarios, en el último decenio tiene que enfrentarse a una de las consecuencias más graves de la globalización, la deslocalización de la producción industrial al continente asiático.

La crisis ha puesto de relieve que el modelo actual que combina industria, agricultura y servicios está caducado. No volveremos a las cifras alcanzadas de exportación de automóviles después de Corea del Sur, China y la India, que se perfilan como las nuevas potencias exportadoras, y las ventas de productos del campo sufrirán cada vez más la competencia del Tercer Mundo, al que la “fortaleza europea” no tendrá otro remedio que abrirse para disminuir la presión migratoria.

Sólo si a la salida de la crisis logramos un nuevo modelo productivo el porvenir se despeja. Los datos escalofriantes de nuestra deuda externa provienen de la escasez de productos exportables con un alto valor añadido, y conseguirlo exige impulsar la ciencia y la tecnología. El reto es inmenso y requiere una política adecuada a largo plazo, tanto en educación un campo que requiere mucho tiempo y dinero, además de nuevos valores que inciten al esfuerzo y a la responsabilidad como en la selección de los nichos en los que podríamos ser competitivos con una tecnología propia.

El físico español José García Santesmases, que había publicado en 1949 un primer artículo sobre informática, a su regreso de Estados Unidos, convencido de la importancia que tendría esta nueva disciplina, trató en vano de convencer a los dirigentes del CSIC de que los esfuerzos habría que centrarlos en aquellas ramas de la ciencia que, como la informática, estuviesen empezando, ya que permiten partir de una base común en condiciones de igualdad. Cuanto más desarrollada esté una tecnología, más difícil es empezar a competir en ella. Es una recomendación que no ha perdido vigencia.

Resulta decisivo elegir bien los campos en los que podamos competir a nivel mundial —la biotecnología, la biología molecular, la microelectrónica, las energías renovables, las telecomunicaciones— para centrar en ellos todos los esfuerzos. No podemos renunciar a seguir comprando tecnología extranjera, por grande que sea el peligro de colonización tecnológica, pero resulta imprescindible realizar paralelamente una investigación propia sobre la tecnología traspasada para ampliar nuestra autonomía al tratar de mejorarla.

Frente a cualquier retórica facilona sobre las expectativas de un nuevo modelo productivo hay que tener muy en cuenta que el peso de las exportaciones de productos de alta tecnología no supera el 1% del PIB, cifra muy inferior a la de otros países de nuestro entorno. El mayor obstáculo a la introducción de nuevas tecnologías es el predominio de la pequeña empresa el 94% de las empresas españolas tienen entre 0 y 10 trabajadores, y si bien proporcionan el mayor número de empleos, no están interesadas, ni tampoco en condiciones de llevar a cabo innovaciones tecnológicas.

En cuanto se toma en consideración nuestro sistema educativo y los valores dominantes en la juventud, así como la estructura productiva con sólo el 0,13% de empresas con el tamaño adecuado para impulsar una tecnología propia, pese a que en los últimos años haya aumentado la investigación empresarial y el número de patentes españolas, el paso a un nuevo modelo productivo no deja de ser una ficción hasta ahora sin la menor base real. No faltan los que creen que no nos queda más que seguir siendo una sociedad de servicios y que es mucho lo que aún queda por hacer en este campo para garantizar a la larga un nivel de vida alto, y que inventen otros.

 
Leave a comment

Publicado por en 25 de julio de 2009 in Política Nacional

 

Etiquetas:

Los dos impulsos de la derecha española

   Invariablemente, la derecha española siempre ha tenido dos esencias: la moderada y europeísta, inspirada en la doctrina social de la Iglesia; y la dura, nacionalista-españolista, inspirada, en los últimos años, en los neocons de Bush y en el fundamentalismo de los dos últimos Papas. La primera se quedó en el camino y ahora Rajoy intenta reivindicarla. La otra sigue fuerte y no está dispuesta a ser desplazada.

   De ahí, la guerra fratricida del Partido Popular por conseguir posiciones en el Congreso de este mes. Es verdad que en el PP ha habido siempre tendencias, pero José María Aznar consiguió una especie de magma en el que todos se mezclaban, aunque hubiera más halcones que palomas. Aznar fue un halcón y, como tal, ejerció el poder, aunque ganara las elecciones unas veces citando como ejemplo a don Manuel Azaña y otras al mismísimo presidente Bush.

   Si nos fijamos en la historia, podemos comprobar que el PP, antes Alianza Popular, nunca integró a los sectores más abiertos de la derecha española. Quedaron fuera los nacionalistas conservadores —vascos y catalanes— y fuera quedaron también destacadas personalidades de la democracia cristiana y del liberalismo centrista, como Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, Fernando Álvarez Miranda, o Antonio Garrigues Walker, que hubieran sido fundamentales para el logro de una derecha moderna, al estilo de los conservadores europeos.

   Algunos de ellos habían participado en una importante reunión de demócratas en Munich y había sido deportado por el franquismo a las islas Canarias. Siempre fueron y siguieron siendo demócratas cristianos o liberales de firmes convicciones, muy vinculado a Eduardo Frei, Rafael Caldera… La Constitución española lleva su firma, ya que fue el primer presidente del Congreso de los Diputados. Pasó dificultades profesionales, pero no quiso integrarse en una derecha que nunca rompió verdaderamente con el franquismo ni lo condenó.

   Esa desconfianza que siempre han tenido muchos de ellos, a la luz de lo que ha pasado y de lo que está pasando, tiene todo el fundamento. En el Partido Popular sólo ha habido estabilidad y aparente unanimidad cuando han mandan los duros y cuando el poder se ha ejercido de manera férrea. Mariano Rajoy fue un líder indiscutible mientras leía, al pie de la letra, el guión que le escribía Aznar y mantenía a su lado a toda la vieja guardia.

   Otra cosa que es yo nunca estuviera seguro -y la mayoría de los españoles creo que tampoco- si Rajoy se creía lo que leía o era una pura representación para mantener calmado el patio de butacas. Ahora tampoco entiendo muy bien lo que está pasando y sigo sin saber si, de la noche a la mañana, se ha hecho moderado o si ha cambiado el discurso porque cree que el que corresponde a una derecha moderna, capaz de ganar las próximas elecciones generales.

   De cualquier manera, el esperado Congreso no va a cerrar un debate planteado con tanta virulencia. Se inclinará, quizá, por la opción más moderada, la de Mariano Rajoy, pero los halcones, que tienen poder, lo seguirán ejerciendo. El Congreso no será el último capítulo, sino el inicio de una nueva serie.

 
Leave a comment

Publicado por en 14 de enero de 2009 in Política Nacional

 

Etiquetas: , , , , ,

Decíamos ayer…

Eduardo Zaplana ha anunciado que abandona el cargo de portavoz parlamentario, una decisión que ya le ha comunicado a Mariano Rajoy, porque lo considera “lo más sensato y conveniente”. A partir de ahora, ha añadido, será “un diputado de a pie”. Zaplana ya había dejado claro antes de las elecciones que en ningún caso, pasara lo que pasara, seguiría como portavoz parlamentario. Con esta medida, ha explicado Zaplana, deja la primera fila política para dar entrada a alguien nuevo y así, “fomentar la renovación”.
En los corrillos del partido hace días que se especulaba con la noticia, igual que se hace con el secretario general, Ángel Acebes. Ambos están muy identificados con la crisis del 11-M y el final del Gobierno de Aznar. Sobre sus sustitutos hay muchas especulaciones, aunque las que suenan con más fuerza son Pío García Escudero como secretario general y Esteban González Pons como portavoz. Este último puesto se tendrá que decidir en abril, antes del congreso del partido.
Por su parte, el presidente del partido, Mariano Rajoy, ha agradecido desde Valencia, donde se encuentra hoy, la labor realizada por Zaplana y le ha pedido que siga “trabajando por el que siempre ha sido su partido”. Rajoy ha explicado que Zaplana le comunicó ayer su decisión y ha asegurado que ha sido “un gran portavoz y lo ha hecho muy bien”.
Preguntado sobre si contará con Zaplana en su equipo, el líder popular ha indicado que sobre esto “habrá que hablar en su momento”. Por otro lado, Francisco Camps, actual presidente de la Generalitat valenciana, que ha acompañado a Rajoy durante toda la mañana en su visita a Valencia, no ha querido referirse a la renuncia de Zaplana.
Pugna entre Valencia y Madrid
El PP de Madrid ha negado que haya entrado en una batalla con el de Valencia para imponer al portavoz del grupo parlamentario en el Congreso. “Por nuestra parte no hay ninguna participación”, ha afirmado Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid y mano derecha de Esperanza Aguirre, según informa Soledad Alcaide. “Madrid no está haciendo nada porque es una decisión que corresponde al grupo parlamentario y a su presidente”.
González ha considerado que los dos posibles portavoces que han salido a la palestra, Manuel Pizarro y Esteban González Pons, son igualmente “válidos”. “Pizarro es de sobra conocido y González Pons tiene acreditada” su experiencia como portavoz”, ha aclarado.
Sin embargo, González también ha defendido con ahinco la participación del PP de Madrid en las elecciones generales. “Nadie puede discutir que Esperanza Aguirre se ha volcado en esta campaña de manera extraordinaria. Me atrevo a decir que ha hecho más actos fuera de Madrid que dentro. Y se ha volcado en la candidatura para obtener los mejores resultados de la candidatura de Mariano Rajoy”. El vicepresidente ha recalcado que son los “resultados más extraordinarios” del PP en unas elecciones generales en Madrid, con 10 puntos más que el Partido Socialista, que ha sufrido un “batacazo”. “Los resultados son evidentes y, a partir de ahí, todo lo demás son especulaciones”, ha zanjado.

Fuente: EL PAÍS

 
Leave a comment

Publicado por en 13 de marzo de 2008 in Política Nacional

 

Etiquetas: