RSS

Archivo de la etiqueta: Literatura

¿Cuál es la verdad?…

¿Cuál es la verdad?…

«¿Cuál es la verdad? ¿El río
que fluye y pasa
donde el barco y el barquero
son también ondas de agua?
¿O este .soñar del marino
siempre con ribera y ancla?»

Texto: Antonio Machado, Poema XCIlI de ‘Proverbios y Cantares’ (CLXI), en Nuevas canciones.

Fotografía: Miguel de Unamuno en Deusto.

 

 

 
Leave a comment

Publicado por en 26 de noviembre de 2011 in Literatura

 

Etiquetas:

Antonio Fernández de los Santos ‘El Chaqueta’


Antonio Fernández de los Santos ‘El Chaqueta’
junto a Carmen Amaya
Si ha existido un artista flamenco nunca valorado en toda su dimensión, ese es Antonio Fernández de los Santos ‘El Chaqueta’ (La Línea de la Concepción (Cádiz), 1918 – Madrid, 1980). Cantaor al que se puede considerar fuente de inspiración de muchos intérpretes que han sido sus coetáneos y de otros que han ido llegando a la profesionalidad y a la fama posteriormente.
Entre los que convivieron con él, tenemos a Chano Lobato, que de vez en vez y a lo largo de sus recitales saca a relucir los giros chaqueteros por fiestas. Y entre los que siguieron su estela siendo más jóvenes, ningún ejemplo admirativo mejor que el de ‘Camarón‘. El lamentablemente desaparecido genio de la Isla, lo proclamaba abiertamente, para él Antonio ‘El Chaqueta’ era uno de sus más ciertos maestros: De él declaró en una ocasión: “Es y ha sido el más largo de todos los cantaores de flamenco, ha conocido más palos que todos y se ha muerto sin pena ni gloria”. Estuvo siempre en las grandes antologías del flamenco, como las Hispavox, Columbia, R.C.A…

Tangos por soleá de “El Chaqueta”
“Sentadito en el poyete,
esperando el porvenir,
y el porvenir que no viene”.
Y la variante:
“Sentaíto en la escalera
esperando el porvenir
y el porvenir nunca llega”.
 
Leave a comment

Publicado por en 11 de noviembre de 2011 in Literatura

 

Etiquetas:

La amenaza de un ataque militar israelí contra Irán


ANTECEDENTES CERCANOS


Israel ha sufrido muchos reveses en los últimos tiempos: el fracaso de la guerra contra Gaza en 2008-2009, la “primavera árabe” y la caída de aliados históricos, y ahora el reconocimiento en la UNESCO de Palestina. Sin mencionar los problemas internos que hemos visto en los últimos meses con el movimiento de los “indignados” israelíes. Demasiados cambios en poco tiempo. Lo que los dirigentes israelíes intentan con esta nueva maniobra es distraer la atención de sus ciudadanos con respecto a los problemas internos, que son muchos, y la de la comunidad internacional con respecto al conflicto con Palestina. Aunque Israel tenga la capacidad de atacar a Irán, no parece posible que vaya hacerlo ni a corto ni a medio plazo. El problema es si cuenta con el apoyo político necesario, dentro y fuera, para aguantar las consecuencias. Tengo serias dudas. No creo que Estados Unidos esté dispuesto en este momento a apoyarle en un tal ataque. La situación es ya bastante tensa en la zona como para abrir un nuevo foco de inestabilidad que podría desembocar en una guerra regional.
El Presidente de Israel
Benjamin Netanyahu

El presidente de Israel, Shimon Peres, afirmó hace tres días de que es partidario de un ataque contra instalaciones nucleares de Irán, insuflando más tensión por la posibilidad de que una acción militar se ejecute sin consultar previamente a Estados Unidos. El régimen israelí, en una demostración de fuerza militar, probó el miércoles, un potente misil nuclear, el cual se considera como una amenaza. Además Netanyahu dijo el lunes pasado en un discurso parlamentario que “un Irán nuclear representa una amenaza grave para el Medio Oriente y el mundo entero y, por supuesto, representa una amenaza directa y fuerte para nosotros”. El jefe del Ejército iraní, Hassan Firuzabadí, corroboró, en declaraciones hechas a la agencia oficial Isna, que cualquier ataque contra su país comportaría represalias. “Las autoridades de Estados Unidos deben saber que un ataque del régimen sionista contra Irán implicaría graves daños para los propios Estados Unidos, además de para el régimen sionista”.

La primera gran señal de que el primer ministro israelí había madurado su decisión apareció el pasado viernes en la portada de Yediot Ahronot, el periódico más leído del país. Bajo el titular “Presión atómica”, el periodista Nahum Barnea, de notable prestigio, revelaba que Netanyahu y su ministro de Defensa, Ehud Barak, hacían lo posible para convencer al resto del Gobierno y a la cúpula militar de que la destrucción de las instalaciones nucleares iraníes era para Israel “una cuestión de supervivencia”. La señal no era tanto el despliegue en portada y el tono de suma gravedad adoptado por Yediot Ahronot, sino el hecho de que alguien en una posición muy alta hubiera filtrado, con la aparente intención de neutralizarlo, un debate que se mantenía en absoluto secreto. En el mismo artículo, se indicaba que otra señal han sido las maniobras que su ejército acaba de concluir en Cerdeña (Italia) en las que Israel ha simulado un bombardeo de largo alcance, muy parecido al que sería necesario para atacar las instalaciones nucleares iraníes en el noreste del país. En dichas maniobras, Israel ha probado un nuevo misil balístico con un alcance de 6.000 kilómetros y gran capacidad atómica.

 

El diario Haaretz anunció también el día 3 que el ministro de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, se había sumado a los partidarios del ataque. Una fuente vinculada a la diplomacia israelí confirmó por su parte a este periódico que “el debate existe y es serio”. Otra fuente, vinculada al Ejército, comentó que Netanyahu esgrimía como argumento el riesgo de “un nuevo Holocausto” y usaba “tonos apocalípticos” para vencer resistencias.

PressTV, televisión internacional iraní y diario digital, se hizo eco inmediatamente en un artículo titulado Israelattack on Iran military suicide, firmado por Ismail Salami, que comienza: «Existe una fuerte especulación sobre el hecho de que Israel podría estar preparándose para atacar las instalaciones nucleares iraníes, una amenaza que el régimen sionista ha repetido con frecuencia y una idea que, si se traduce en medidas, traerá consecuencias apocalípticas por parte del Estado sionista. Según se informa, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha buscado recientemente el apoyo de su gabinete para realizar un ataque militar contra las instalaciones nucleares de la República Islámica de Irán. En un trabajo conjunto con el Ministro de defensa Ehud Barak, Netanyahu ha logrado, para tan imprudente acto, forzar el apoyo de los escépticos que ya se oponían a lanzar un ataque contra Irán. Entre los (miembros del Gobierno) que consiguió convencer se encuentra Ministro de Relaciones Exteriores israelí, Avigdor Lieberman…»

Los detalles han ido conociéndose gracias a quienes, en el Ejército y en el Gobierno, piensan que un ataque contra Irán resultaría cuando menos temerario. Al margen de consideraciones políticas o estratégicas, los militares indican que un bombardeo podría tener resultados insatisfactorios, dado que las instalaciones nucleares iraníes son subterráneas y están muy protegidas. Según Haaretz, tanto el jefe del Ejército, general Benny Gantz, como los jefes de los tres servicios de inteligencia figuran entre quienes rechazan el bombardeo preventivo y unilateral, y reclaman el apoyo de los aliados estadounidenses y británicos. El ministro del Interior, Eli Yishai, del partido religioso ultraortodoxo Shas, también se opone al ataque. En una reunión de su partido celebrada el lunes, Yishai comentó que la posibilidad del bombardeo le mantenía “despierto por las noches” debido a la gravedad de las posibles represalias por parte de Irán, de sus aliados sirios, de la milicia chií libanesa Hezbolá y del grupo armado palestino Hamas desde Gaza. Otro de los ocho ministros que conforman el núcleo gubernamental que adopta las decisiones importantes, el centrista Dan Meridor, considera que Irán representa “un riesgo para todo el mundo” y que corresponde a Estados Unidos, no a Israel, asumir el liderazgo en cualquier acción política o militar.

El exjefe del Mossad Ephraim Halevy
Este viernes, 4 de noviembre, en unas declaraciones realizadas al diario israelí YnetNews durante una reunión en la Escuela de Infantería de Marina, el exdirector de la agencia de espionaje israelí Mossad, Ephraim Halevy advirtió del peligro que supondría ataque militar contra Irán. Según Halevy, los resultados de una confrontación podrían ser devastadores para Oriente Próximo: “The State of “El Estado de Israel no debe ser destruido. Un ataque a Irán podría afectar no sólo Israel, sino toda la región durante 100 años”. Halevy agregó que, “aunque debe impedirse que Irán pueda convertirse en una potencia nuclear, está lejos todavía de representar una amenaza real para la existencia de Israel”. “La creciente radicalización de los ultraortodoxos (haredíes) representan un riesgo mayor que Ahmadinejad,” y añadió que “su radicalismo ha ensombrecido nuestras vidas”. Estos comentarios los realizó después de que se informara de que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el Ministro de defensa Ehud Barak habían intentado convencer al gabinete para atacar militarmente Irán por su programa nuclear.

Israel ya destruyó un reactor nuclear en Irak en 1981, y unas supuestas instalaciones nucleares sirias en 2007. Pero Irán es un enemigo de mayor entidad. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, suele lanzar tremendas amenazas contra Israel; por otra parte, Irán ha demostrado históricamente no ser un país propenso a iniciar guerras. Israel, por su parte, mantiene su posición como fuerza militar hegemónica en Oriente Próximo. Y sabe que en cualquier acción contra Irán dispondría del respaldo encubierto de la mayoría de los gobiernos árabes sunníes, muy recelosos ante las ambiciones nucleares de Irán, persa y chií. Las filtraciones de Wikileaks revelaron que la monarquía saudí lleva tiempo reclamando la destrucción de los reactores iraníes.

Pero la opción militar contra Irán es prácticamente inverosímil, puesto que el régimen de Israel es consciente de la capacidad militar y la autosuficiencia de Irán, la mayor en la región junto a Israel (cuyo arsenal nuclear, no declarado, se estima en unas 200 cabezas) y una de los mejores del mundo en términos de la industria de misiles. El éxito, en la producción de más de 50 tipos de misiles de corto, mediano y largo alcance es el testimonio de esta afirmación, misiles como Qader (“poderoso”), de alto poder destructivo con un rango de más de 200 kilómetros, que evade cualquier sistema avanzado de radar, y el impecable misil balístico de Shahab III (meteoro), diseñado para atacar objetivos dentro de un rango de hasta 2.000 kilómetros. El Líder Supremo de la República Islámica, el Ayatolá Seyed Ali Jamenei, ha afirmado que el objetivo principal de la producción de armas en Irán es la defensa del país contra los enemigos, mientras que la razón principal para la producción de armas en Occidente es el aumento de la riqueza de los carteles de las armas.

El Líder Supremo de la República Islámica
de Irán, Ayatolá Seyed Ali Jamenei
Un factor a tener en cuenta es que dicho ataque fortalecería la posición de Ahmadinejad en su país. El régimen iraní es sin duda inaceptable (represivo, opaco y con una legitimidad decreciente), pero hasta el momento no ha cometido un casus belli que justifique una respuesta militar. También, aunque la industria bélica iraní no pueda compararse con la que representan la israelí y la estadounidense unidas, Afganistán e Irak han dejado claro que la superioridad de las armas no garantiza el éxito. No es necesario repetir el apoyo que prestarían el Hezbolá libanés, el Hamás palestino o las milicias chiíes de Irak. Si el objetivo es el programa nuclear secreto, a la dificultad para alcanzar sus sedes subterráneas y dispersas, se suma que no puede bombardearse el conocimiento. Nadie sabe cómo reaccionarían los iraníes. Por más que estén hartos de la falta de libertades, encontrarse bajo las bombas o con un país destruido cambia la percepción. “No queremos vernos como Irak”, se oía decir en Teherán en una época en que se pensaba que EE UU no se iba a parar en Bagdad.

Por su parte, Teherán advirtió a Estados Unidos y a Israel de las “consecuencias apocalípticas” que para ellos tendría un eventual ataque y aseguró que las fuerzas iraníes están preparadas para causarles grandes daños. En declaraciones que hace dos días publicaron diversos medios locales, el jefe de la Junta de Estado Mayor, general Hasan Firuzabadi, descartó, de todos modos, un posible ataque estadounidense o israelí contra Irán, y recalcó que “Estados Unidos y el régimen sionista saben que, si lo hacen, sufrirán unas pérdidas enormes”. Las Fuerzas Armadas iraníes están “listas para castigar a cualquiera que haga un movimiento en falso”, subrayó Firuzabadi, en respuesta a las informaciones difundidas por medios internacionales sobre que tanto Israel como Estados Unidos estarían estudiando un posible ataque conjunto. En la misma línea, el subjefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán para la Logística y Investigación Industrial, general Mohammad Hejazi, dijo a la agencia local Fars que “las fuerzas iraníes son más potentes que en el pasado y los extranjeros son conscientes de que cualquier aventura o acción ilegal recibiría una respuesta aplastante”. “La República Islámica puede defenderse bien a sí misma y sus intereses nacionales, por lo que las amenazas de la arrogancia mundial (Estados Unidos) no son creíbles ni tienen valor para nosotros”, agregó Jejazi, en referencia a los supuestos planes bélicos.

EL ORIGEN DE LA TENSIÓN ACTUAL

Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca
El inicio de todo este maremágnum de amenazas y réplicas está en la denuncia El pasado 12 de octubre de un complot respaldado por Irán para asesinar al embajador de Arabia Saudí en Washington y cometer otros actos terroristas.
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, aseguró entonces que su país continúa en su empeño por aislar a Irán y que lo hará “concentrado en los instrumentos de carácter económico”. Sin embargo, Estados Unidos no ha sido capaz hasta el momento de construir una sólida coalición internacional para tomar represalias contra el régimen islámico. El mismo Carney aseguró el miércoles que su país continúa en su empeño por aislar a Irán y que lo hará “concentrado en los instrumentos de carácter económico”.

La inminente retirada militar de Irak hace más urgente para la Administración norteamericana actuar contra Irán para impedir que ese país intente llenar el vacío que Estados Unidos deja y gane peso como potencia regional. Debilitado económicamente y dividido políticamente, Irán es hoy, a juicio de Estados Unidos, un peligro algo inferior a lo que era un par de años atrás. Eso no significa que la Administración norteamericana baje la guardia con Teherán o no sea solidaria con la preocupación de Israel respecto a un eventual Irán nuclearizado. Irán sigue siendo un problema central de la política exterior de EE UU y, probablemente, lo será aún más en la medida en que Washington se vaya liberando de sus responsabilidades en Irak, Afganistán y en la lucha contra Al Qaeda. Irán permanece como el enemigo exterior más visible que le queda a Estados Unidos, al margen de los grupos terroristas islámicos, y será pues objetivo prioritario de cualquier estrategia de seguridad en el futuro. No obstante, una confrontación militar directa con Irán no parece algo que esté, de momento, en los planes de un presidente, como Barack Obama, que trata de construir una política exterior más multilateral y con menor ingrediente militar que la que se siguió en años anteriores. Además, Obama acudirá pronto a las urnas precisamente para tratar de refrendar ese giro.

LA VÍA DIPLOMÁTICA

La diplomcia podría hacerse paso frente a la militar. Argumentos de todo tipo no faltan. Por ejemplo, El Comité de DDHH de la ONU presentó el martes las observaciones de su informe sobre Irán, que denuncia el aumento de las ejecuciones, incluidas las de menores, el uso generalizado de la tortura, la discriminación de mujeres y minorías sexuales y la represión de otras creencias religiosas. En este terreno también se encuentran problemas. Los argumentos esgrimidos hasta ahora por Washington no han sido suficientes como para ganar aliados de cara a la aprobación de nuevas sanciones comerciales en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El Reino Unido se ha sumado a las sanciones unilaterales que en su día tomó EE UU contra ciudadanos iraníes presuntamente implicados en el complot contra el embajador saudí, pero otros países europeos han reaccionado con más frialdad, y Rusia y China, con fuertes intereses económicos en Irán, se han resistido a castigar al Gobierno de Teherán.
Consejo de Seguridad
de Naciones Unidas

El Gobierno estadounidense nunca ha descartado oficialmente la adopción de represalias militares contra Irán, aunque esta es una posibilidad que actualmente se ve muy remota por razones estratégicas, económicas y políticas. Así pues, Washington se ve por el momento incapaz de responder enérgicamente a la eventual amenaza que puede representar Irán, a menos que esa amenaza se hiciera más visible en las próximas semanas si la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) presentara un informe en el que dé verosimilitud a las sospechas de que el régimen islámico podría estar orientando su programa nuclear hacia propósitos militares. El riesgo de que Irán llegue a poseer armas atómicas representa, obviamente, una preocupación de primer orden para Estados Unidos, y también para Europa y Rusia. Una llamada de atención en ese sentido de parte de la AIEA podría significar un cambio considerable de la actitud actual de la comunidad internacional con Irán.

En este tema hay otros factores que EE UU tiene en cuenta y que ayudan a mitigar el sentimiento de alarma. Uno de ellos es la lentitud del desarrollo científico en Irán. Incluso aunque el Gobierno haya optado por la creación de un arsenal nuclear, varios expertos han considerado que no estaría en condiciones creíbles de cumplir ese objetivo antes de dos o tres años. Según ese cálculo, Irán ha perdido acceso al material y los técnicos de otros países que podrían ayudarle a progresar en su programa nacional y, al mismo tiempo, las sanciones que se le han impuesto en los últimos años le han limitado enormemente la capacidad para compensar esa pérdida con productos domésticos. Por otra parte, el régimen iraní ha dado muestras en los últimos meses de una división interna que reduce su capacidad para actuar de forma decisiva en todos los terrenos. Aunque el programa nuclear es responsabilidad de la autoridad religiosa, que tiene la última palabra en los asuntos más trascendentes, las fricciones recientes con el presidente Mahmud Ahmadineyad han debilitado su respaldo popular para actuar con la agresividad que se requiere para construir una bomba atómica.

POSIBLES CONSECUENCIAS DE UN ATAQUE IMPROBABLE

En la hipótesis de que, a pesar de todas las premisas anteriores, Israel (con el apoyo de Estados Unidos o sin él) iniciara el ataque anunciado por su Gobierno, las consecuencias regionales de ese hipotético ataque militar serian terribles. Se entraría en una dinámica infernal en Oriente Próximo, frente a la que difícilmente existirían cortafuegos para evitar su contagio al resto del mundo. Por eso es preciso seguir apoyando los esfuerzos de las Naciones Unidas a fin de que Irán admita el control de su programa nuclear sin ningún tipo de cortapisas y hacer un llamamiento a Israel para que no ponga en marcha ninguna acción unilateral. En ambos terrenos es imprescindible la implicación de los Estados Unidos y de la Unión Europea, que, por cierto, ha jugado un papel activo, de hormiguita si se quiere, pero efectivo en todo caso, en lo referido al capítulo nuclear iraní. Estamos ante una buena oportunidad, asimismo, para que la Administración Obama se diferencie de lo que fueron las catastróficas decisiones de George W. Bush en la zona, empezando por la Guerra de Irak, que, además de inmotivada, fue ilegal e inmoral.

Las consecuencias de un posible ataque son difíciles de prever, pero sí se pueden señalar algunos actores de la región que tomarían, sin duda, un papel activo. La milicia chií de Hezbolá, en primer lugar, contra la que Israel ya se empleó a fondo en el verano de 2006 y que hoy, no obstante, podría adoptar una postura más modesta por su peso específico en el actual Ejecutivo libanés. Los islamistas de Hamás, al mando todavía de la franja de Gaza y que retienen en la actualidad, mal que bien, el lanzamiento de cohetes hacia su vecino del este. Y Siria, peso pesado en la región, más preocupado del levantamiento interno, pero aliado de Teherán. En otro orden de cosas, como en crisis pasadas en la zona, el precio del combustible —Irán es país miembro de la OPEP— se vería afectado y, por lo tanto, el rebote en los mercados, más sensibles que nunca, tendría un efecto devastador. Además, la ofensiva militar israelí entraría en la carrera electoral del aliado estadounidense y, así, salpicaría seguro a la campaña de Barack Obama.

En el plano global, los precios de gas y petróleo se dispararían. Pero en la región pueden torcerse las cosas otra vez. Aparte de los precedentes mencionados, la guerra de Israel contra Hezbollah en el verano de 2006, podría reproducirse. Ahora bien, el problema es el cumplimiento del Derecho Internacional. En sus últimos informes la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) se muestra muy preocupada no tanto por lo que inspecciona, como por las instalaciones y actividades que los iraníes no le dejan visitar. Tampoco es éste el mejor momento para Obama para pensar en abrir otro frente bélico cuando está tentando liquidar los de Irak y Afganistán. Sólo un informe de la OIEA muy explícito sobre el poder atómico real de Irán podría hacer pensar en un ataque a un país con tantos intereses económicos en el mundo, cosa que no parece tan evidente. Si es cierto que Irán está siguiendo la misma vía del engaño que ya utilizaron anteriores mensajes propagandísticos, el reto será encontrar medidas internacionales más fuertes que le hagan desistir. Las sanciones del Consejo de Seguridad funcionan, pero necesitamos algo más. Lo ideal sería continuar persuadiendo a China y Rusia para elevar otro escalón más la presión internacional. La fuerza debería ser el último recurso y en todo caso debería ser ejercida de forma colectiva.

 
Leave a comment

Publicado por en 7 de noviembre de 2011 in Literatura

 

Etiquetas:

Antonio Muñoz Molina reúne sus cuentos en ‘Nada del otro mundo’

Antonio Muñoz Molina (Úbeda, Jaén, 1956) presentó el pasado 27 de octubre Nada del otro mundo (Seix Barral). Galardonado con el premio de la Crítica, con el Planeta y con el Nacional de Narrativa en dos ocasiones, entre otros premios, el autor de El jinete polaco (1991) cree que está por ver que “la experiencia sirva de algo en literatura”, ya que “se han dado casos obvios de escritores que han empeorado”. Él, “personalmente”, se siente “aprendiendo en el arte de los relatos”, que son “una especie de ‘aquí te pillo, aquí te mato’; tienen algo como de fotografía instantánea de la experiencia”. Y eso de “vivir en el cuento durante unos días, mientras lo escribes, esa especie de arrebato, también es fantástico”.

En esta antología reúne catorce cuentos escritos entre 1988 y 2011, de los cuales uno (Apuntes para un informe sobre la Brigada de la Realidad) se publicó en EL PAÍS en 1999 y otro, El miedo de los niños, último del volumen, es inédito. Cuando lo escribió, vivía “en un estado de excitación muy interesante (…) Ese cuento me tuvo una noche en vela, imaginando detalles”, comenta el escritor al referirse a este relato “sobre la tradición oral y el modo en que las historias están en la imaginación de los niños”. Y una historia breve que pertenece a “la tradición folclórica del desconocido que llega, el hombre del saco, el tío mantecón. Esos cuentos son una advertencia del peligro que corren los niños”, señala.

   El libro es una recolección de historias de terror, amor y muerte, que descubren a un Muñoz Molina “más humorístico y propenso a lo fantástico (…) sostener la fantasía durante el espacio de una novela es insoportable. No lo creo como lector. Pero en el cuento lo fantástico es como un chispazo, y en los de este libro surge a veces como una posibilidad, como un quiebro”, comenta. Ese quiebro se da en el primer relato (que da título al libro), que con sus 85 páginas es casi una novela corta, excepcional como la mayoría de las narraciones de Muñoz Molina. “Este cuento es una especie de crónica un poco burlesca de una época, una parodia de la vida literaria y, de pronto, poco a poco, va convirtiéndose en otra cosa. Tiene algo de película de zombi”, comenta. Un libro, en definitiva, con todos sus cuentos, que muestra su larga e intensa relación con un género que le hace sentirse “más tranquilo y desahogado”.

Muñoz Molina comenzó a publicar cuentos en 1983 y diez años después reunió los escritos hasta entonces, casi siempre por encargo, en un libro con el mismo título que el que sale ahora. Ha reunido casi todos los suyos, una prueba de cuánto le gusta al escritor este género que, según el autor, es cada vez menos demandado. Convencido de que el relato es más propicio que la novela “para la tentativa o la aventura, la ironía o lo fantástico”. El autor explicó su gusto por lo fantástico en la distancia corta: “Ni como lector, ni como espectador, me interesa lo fantástico, desconecto; sin embargo me interesa mucho lo fantástico como atisbo o como golpe en el relato. En un contexto naturalista, me gusta introducir un quiebro de misterio”. Desde el cuento, añadió, le resulta más cómodo acercarse al presente. “Siempre me apetece escribir más sobre mi época. Tengo sed de contemporaneidad”.

“El cuento es una máquina que tú ves. Es como la maqueta de un edificio racionalista. Se ve todo el proceso de la construcción narrativa, pero de una manera sintética”. Para Muñoz Molina, el cuento (tocado de más misterios y fantasías que la novela) se rige por el mismo pulso que la poesía y eso lo convierte en impredecible. “Siempre recuerdo el momento, o el proceso, en el que surgió cada uno de ellos, como el último, que llegó repentinamente, por equivocación, en una noche de insomnio. Yo había empezado a escribir otro pero se hacía cada vez más y más largo. Tuve que dejarlo. Hasta que una noche surgió El miedo de los niños, lleno de ciertas sensaciones de la infancia, de pequeños detalles”.

   Una fuerza emocional que, según el escritor, empuja a los grandes relatos que él admira, como El nadador, de Cheever, o Un día perfecto para el pez plátano, de Salinger: “En los grandes cuentos parece que no pasa nada pero siempre pasa algo decisivo”. El autor confesó que al reencontrarse con sus textos de hace 30 años ha vencido la tentación de corregirse. “¿Pero hasta qué punto puede corregirse el pasado. La energía hay que concentrarla en lo nuevo. Yo no volvería a escribir un cuento de entonces, entre otras cosas porque ya no soy el mismo. Pero he aprendido a convivir con esa mirada angustiada al escritor que fui”.

Para el autor de Sefarad (2001), “el cuento necesita un espacio que acaba siendo el del libro pero que no empieza en el libro. En un ecosistema literario saludable, las revistas y los periódicos eran ese lugar de nacimiento”. En ese sentido, apunta hacia el clásico ejemplo para cualquier amante de la lectura: The New Yorker, la revista semanal que desde 1925 se mantiene fiel a si misma y a sus principios publicando un relato de ficción y en cuyas páginas han crecido algunos de los mejores escritores del siglo XX. “Pero tristemente los medios españoles no son hospitalarios con el cuento”. Crítico con una información que mira con “abatimiento y desdén” la cultura (“y yo tengo mucho respeto por la inteligencia de los lectores”), añadió. “Hoy hay más literatura en un vagón de metro que en un suplemento cultural”.

Este académico de la Lengua creía que seguiría concibiendo muchas más historias breves, pero no fue así. Para el escritor, el cuento no pasa por su mejor momento, al menos en España, algo que para él tiene relación directa con los periódicos. Los medios de comunicación “han perdido ese hábito maravilloso de pedirle cuentos a los autores” y han ido relegando el espacio del cuento al del microrrelato, sobre todo en verano. “Los periódicos españoles han decidido dejar de serlo, para convertirse en puestos de chucherías”, escribe en el epílogo de Nada del otro mundo, en el que reconoce que para ser un genio de lo breve hay que ser Monterroso: “Lo más que quieren son microrrelatos y me niego porque, para hacerlos bien, tienes que ser Augusto Monterroso. (…) Los directivos de los periódicos españoles viven con la extraña convicción de que el mejor público posible son las personas a las que no les gusta leer, lo cual es casi como que los bodegueros enfocaran sus vinos a seducir a los abstemios. Los medios de comunicación “han dejado también de publicar crítica de música clásica”, aunque las salas de conciertos “están llenas”, añade Muñoz Molina. “Nunca ha habido más público que ahora en las grandes exposiciones, y uno va en el metro y la gente va leyendo literatura. Entonces, ¿por qué este desprecio, este recelo hacia la literatura, la música o las artes en el sentido más noble?”, se pregunta. “¿Para quiénes están trabajando los periódicos? Creo que para los fantasmas que tienen en la cabeza”, subraya el escritor.

   Antonio Muñoz Molina viajó hace unos días a Holanda para presentar la traducción de La noche de los tiempos (2009), que transcurre en parte en los comienzos de la Guerra Civil y que ha salido también en alemán y se publicará en francés, inglés, italiano y polaco. De momento, dice que no tiene ninguna novela entre manos: “Jacques Brel tuvo el talento de saber cuándo tenía que dejar de escribir canciones”. ¿Será un aviso?

▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬

Enlace: En los reinos del cuento: una cronología personal. ‘Antonio Muñoz Molina repasa su vida como lector de relatos’. (El País, 26 de octubre de 2011)

 
Leave a comment

Publicado por en 1 de noviembre de 2011 in Literatura

 

Etiquetas:

Sarkozy dice que España "ya no está en primera línea de la crisis"

España “ya no está en primera línea” de la crisis de la deuda. Es decir, la economía española ha salido de la zona de riesgo de verse arrastrada por el efecto contagio de la suspensión de pagos de Grecia. Así lo ha certificado, al menos, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, al término del Consejo Europeo celebrado en Bruselas. Sarkozy, cuyo partido pertenece a la misma familia ideológica que el PP español, ha tenido exquisito cuidado en no inmiscuirse en la campaña electoral española y ha atribuido los méritos, por igual, a los “enormes esfuerzos” del presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, como a la “responsabilidad” del líder de la oposición, Mariano Rajoy. Zapatero y Sarkozy se han reunido esta mañana en Bruselas por espacio de unos 15 minutos, pero la conversación se ha centrado en la situación creada por el anuncio de cese definitivo de la violencia por parte de ETA, según fuentes de Moncloa.

El espaldarazo del presidente francés a la economía española se ha producido en una rueda de prensa conjunta con la canciller alemana, Angela Mérkel, quien ha guardado silencio. Todavía el sábado, en un acto con las juventudes de su partido , Merkel reclamaba nuevos ajustes al Gobierno español. “España ha hecho mucho, pero probablemente tendrá que hacer mucho más para restaurar la confianza de los mercados”, advirtió.

Fuentes de Moncloa han replicado a la canciller alemana recordado que España ha tomado “medidas adicionales” para asegurar el cumplimiento del objetivo de déficit público, fijado este año en el 6%. “El esfuerzo suplmentario que reclama Merkel ya se ha hecho”, subrayan las mismas fuentes. Desde julio pasado, el Gobierno ha tomado una serie de medidas para ahorrar un total de 7.654 millones de euros. Esta cantidad procede de los ingresos por la subasta del espacio radioeléctrico (2.000 millones), de la minoración en el pago de intereses de la deuda sobre las previsiones iniciales (2.000), de la prescripción de medicamentos genéricos (400), de los anticipos del impuesto de sociedades (2.600) y de la no disponibilidad de gastos de diversos ministerios (650). Todo ello, según las mismas fuentes, permite al Gobierno disponer de un “colchón” financiero para compensar el previsible desvío del déficit de las comunidades autónomas, que al cierre del primer semestre ya rozaba el 1,3% del PIB, previsto para todo el año.

Lo cierto es que España llegó a la cumbre de Bruselas con el temor de verse señalada, junto a Italia, como uno de los países cuyo desequilibrio fiscal amenaza la estabilidad de toda la zona euro. Incluso se rumoreó que el presidente español había sido convocado, con Berlusconi, a una reunión en la que Merkel y Sarkozy leerían la cartilla a las dos grandes economías periféricas. Pero no ha sido así. Zapatero ha recibido algunos elogios, como los de Sarkozy, mientras que el primer ministro italiano ha debido soportar las recriminaciones no solo de Francia y Alemania, sino de la Comisión y el Consejo Europeo por no poner en práctica los ajustes prometidos.

 
Leave a comment

Publicado por en 24 de octubre de 2011 in Literatura

 

Etiquetas: , , ,

La religión en la campaña republicana de EE. UU.



Mitt Romney
   “Dios no creó este país para que fuera una nación de subalternos. EE.UU. debe dirigir el mundo”, explicó en un acto público. Agregó, por las dudas: “Este debe ser el siglo de EE.UU.”, con una economía dominante y “la fuerza militar más poderosa del mundo”. “¿Por qué EE.UU. deber ser diferente de todos los demás países del globo? Creo que somos un país excepcional con un destino y un papel únicos”, remachó. Nada de esto dicen los dos Testamentos de la Biblia, pero en la potencia del Norte siempre están escribiendo el tercero, con un nuevo pueblo elegido para salvar a la humanidad y conducirla a una nueva Tierra Prometida. Ninguno de sus rivales republicanos en la búsqueda de la nominación presidencial le cuestionaría a Romney estas “teorías” extravagantes.

  En septiembre de 1960, el entonces candidato demócrata a la presidencia John F. Kennedy pronunció un discurso meridiano ante un grupo de pastores protestantes que cuestionaban su capacidad de tomar decisiones correctas porque era católico, el primero en toda la historia estadounidense si era, como lo fue, elegido. “Creo en un EE.UU. –dijo– en el que la separación de la Iglesia y el Estado es absoluta, en el que ningún prelado católico le diría al presidente (aunque fuera católico) cómo actuar, y en el que ningún ministro protestante diría a sus feligreses por quién votar… Creo en un EE.UU. que no es oficialmente católico, ni protestante, ni judío… Hay problemas reales que no son de índole religiosa, porque la guerra y el hambre y la ignorancia y la desesperanza no conocen barreras religiosas”. Lejos, y muy atrás, quedaron esos días.

  La Constitución de EE.UU. establece en su artículo VI, sección 3, que ningún requisito religioso debe exigírsele a nadie para ocupar un puesto público. Pero en Arkansas, Maryland, Tennessee, Mississippi y otros tres estados se prohíbe a los ateos el acceso a las respectivas administraciones. La Constitución federal es una cosa y otra cosa es otra cosa.

  Herman Cain, el rival más peligroso para Romney, se dedica a tocar otras cuerdas, en especial lo que él llama “la crisis de la inmigración ilegal”. Este ciento por ciento afroamericano propuso que se instale una valla electrificada en la frontera con México que sería mortal para los miles y miles de mexicanos y centroamericanos que procuran ingresar cada año en busca de trabajo, es decir, una suerte de silla eléctrica de más 3.100 kilómetros de largo. Las críticas a tal propuesta obligaron a Cain a decir que era “una broma”, sólo que la grabación de sus declaraciones sugieren algo completamente distinto. Cain hablaba en serio.

  Véase su explicación: “Pido disculpas si ofendí a alguien. Mea culpa, mea culpa, mea culpa. No me gusta ofender a nadie… sin embargo, no pido disculpas por referirme a la combinación de una valla. Que podría ser electrificada, no doy un paso atrás en eso… Fue una broma en el contexto de las opiniones vertidas en ese discurso, pero en términos de lo que necesitamos hacer, intento plenamente hacerlo porque soy más sensible a la posibilidad de que nuestros ciudadanos sufran algún perjuicio”. Como disculpa no deja de ser otra muestra de la evidente sensibilidad del señor Cain.

  Ni Romney ni Cain parecen demasiado preocupados por la crisis económica y la altísima tasa de desempleo que EE.UU. padece. Son los precandidatos del Partido Republicano mejor vistos para ocupar la Casa Blanca y tal vez alguno de ellos la ocupe. La pobreza política es otra de las que el pueblo estadounidense soporta.

 
1 Comment

Publicado por en 23 de octubre de 2011 in Literatura

 

Etiquetas:

Unamuno vuelve a ser concejal de Salamanca



«Señalemos hoy que Unamuno ha muerto repentinamente, como el que muere en la guerra. ¿Contra quién? Quizá contra sí mismo.» (Antonio Machado)

 Durante los próximos meses, ya que el 31 de diciembre de este año se cumple el 75 aniversario del fallecimiento de Unamuno, se trabajará en la realización de una serie de actos que se llevarán a cabo en 2012 y que pretenden contar con el apoyo de la familia de Unamuno, los Ayuntamientos de Salamanca y Bilbao, de donde es originario, y otras entidades como Universidad de Salamanca, Diputación Provincial y Junta de Castilla y León.
El Pleno del Ayuntamiento de Salamanca, a propuesta del Grupo Municipal Socialista, ha aprobado por unanimidad este viernes 7 de octubre “dejar sin efecto” la inhabilitación de Miguel de Unamuno como concejal del Consistorio. El alcalde ‘popular’ de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, ha anunciado durante su intervención que su grupo aceptaba el texto y apoyaba la moción porque es el momento de “superar etapas y de mirar al futuro y no al pasado (…) Unamuno no puede ser causa de enfrentamiento ni arma arrojadiza entre fuerzas políticas y es preciso “centrarse en los proyectos de futuro”, ha dicho el primer edil. Para apoyar esta opinión ha recordado la frase del pensador de origen vasco y que vivió en Salamanca durante una importante etapa de su vida: “Somos padres de nuestro porvenir y no hijos de nuestro pasado”.
Recordemos con este motivo algunas de las circunstancias, aunque sobradamente conocidas, que rodearon aquella destitución.
En 1931, con la llegada de la República, es reintegrado al rectorado salmantino. Se presenta a las elecciones a Cortes y es elegido diputado como independiente por la candidatura de la conjunción republicana. En 1933 decide no presentarse a la reelección. Al año siguiente se jubila de su actividad docente y es nombrado Rector vitalicio, a título honorífico, de la Universidad de Salamanca, que crea una cátedra con su nombre.
En julio de este año de 1934 muere Concha, su mujer:
…se me fue mi santa mujer (q.e.D.g. ) que era mi costumbre y mi alegría, y me daba lo que siempre más me faltó: serenidad y contento de vivir. Nunca creyó en la muerte, como yo nunca he creído en la vida.

En 1935 es nombrado ciudadano de honor de la República.
Al iniciarse la guerra civil, el 18 de julio de 1936, apoya durante unos meses a los rebeldes, creyendo las palabras iniciales de éstos de querer restaurar el propio orden republicano. El escritor quiso ver en los militares alzados a un conjunto de regeneracionistas autoritarios dispuestos a encauzar la deriva del país. Cuando el 19 de julio la práctica totalidad del consistorio salmantino es destituida por las nuevas autoridades y sustituida por personas adictas a los rebeldes, Unamuno acepta el acta de concejal que le ofrece el nuevo alcalde, el comandante Del Valle. En el verano de 1936 hace un llamamiento a los intelectuales europeos “para que apoyen a los sublevados, declarando que representaban la defensa de la civilización occidental y de la tradición cristiana, lo que causa tristeza y horror en el mundo” (Fernando García de Cortázar, Los mitos de la Historia de España, capítulo “La tercera España”, pp. 294–295). A raíz de esta declaración, el Presidente de la República, don Manuel Azaña, lo depone de todos sus cargos.
No obstante, el entusiasmo por la sublevación pronto se torna en decepción, especialmente ante el cariz que toma la represión en Salamanca. En su mesa se amontonan las cartas de mujeres de amigos, conocidos y desconocidos, que le piden que interceda por sus maridos encarcelados, torturados y fusilados. A finales de julio, sus amigos salmantinos, Prieto Carrasco, alcalde republicano de Salamanca y José Andrés y Manso, diputado socialista, habían sido asesinados, así como su alumno predilecto y rector de la Universidad de Granada, Salvador Vila Hernández. En la cárcel se hallaban recluidos sus íntimos amigos el doctor Filiberto Villalobos y el periodista José Sánchez Gómez, éste a la espera de ser fusilado. Su también amigo, el pastor de la Iglesia anglicana y masón Atilano Coco, estaba amenazado de muerte y de hecho fue fusilado en diciembre de 1936. A principios de octubre, Unamuno visitó a Franco en el palacio episcopal para suplicar inútilmente clemencia para sus amigos presos.
El 12 de octubre de 1936 se celebraba en dicho paraninfo de la universidad de Salamanca el Día de la Raza, aniversario del descubrimiento de América por Colon. Millán Astray había llegado escoltado por sus legionarios armados con metralletas, afectación que conservaría a lo largo de toda la guerra.
De lo ocurrido en ese acto, las distintas fuentes vienen a coincidir fundamentalmente con la exposición de los hechos que a continuación se sigue, teniendo en cuenta que, al ser los hechos y las palabras tomados de asistentes al mismo, puede variar ligeramente de otros relatos:
Varios oradores soltaron los consabidos tópicos contra lo que llamaban la “anti-España”. Un indignado Unamuno, que presidía el acto como Rector y que había estado tomando apuntes sin intención de hablar, se puso de pie y pronunció un apasionado discurso. “Se ha hablado aquí de guerra internacional en defensa de la civilización cristiana; yo mismo lo hice otras veces, Pero, no, la nuestra es solo una guerra incivil (…) Vencer no es convencer, y hay que convencer, sobre todo, y no puede convencer el odio que no deja lugar para la compasión (…) Se ha hablado también de catalanes y vascos, llamándolos anti-España; pues bien, con la misma razón pueden ellos decir otro tanto. Y aquí esta el señor obispo, catalán, para enseñaros la doctrina cristiana que no queréis conocer, y yo mismo, que soy vasco, llevo toda mi vida enseñándoos la lengua española, que no sabéis…”
En ese punto, Millán Astray empezó a gritar: “¿Puedo hablar? ¿Puedo hablar?” Su escolta presentó armas y alguien del público gritó: “¡Viva la muerte!” Entonces Millán gritó: “¡Cataluña y el País Vasco, el País Vasco y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación! ¡El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en la carne viva y sana como un frío bisturí!” Se excitó sobremanera hasta tal punto que no pudo seguir hablando. Tomando aliento, se cuadró mientras se oían gritos de “¡Viva España!”.
Se produjo un silencio mortal y unas miradas angustiadas se volvieron hacia Unamuno. “Acabo de oír el grito necrófilo de ‘¡Viva la muerte!’. Esto me suena lo mismo que ‘¡Muera la vida!’. Y yo, que he pasado toda la vida creando paradojas que provocaron el enojo de quienes no las comprendieron, he de deciros, con autoridad en la materia, que esta ridícula paradoja que me parece repelente. Puesto que fue proclamada en homenaje al último orador, entiendo que fue dirigida a él, si bien de una forma excesiva y tortuosa, como testimonio de que el mismo es un símbolo de la muerte. ¡Y otra cosa! El general Millán Astray es un inválido. No es preciso decirlo en un tono mas bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero los extremos no sirven como norma. Desgraciadamente hay hoy en día demasiados inválidos, Y pronto habrá más si Dios no nos ayuda. Me duele pensar que el general Millán Astray pueda dictar las normas de psicología de las masas. Un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, que era un hombre, no un superhombre, viril y completo a pesar de sus mutilaciones, un inválido, como dije, que carezca de esa superioridad de espíritu, suele sentirse aliviado viendo como aumenta el numero de mutilados alrededor de él (…) El general Millán Astray quisiera crear una España nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen. Y por ello desearía una España mutilada…”
Furioso, Millán gritó: “¡Muera la inteligencia!” A lo que el poeta José María Pemán exclamo: “¡No! ¡Viva la inteligencia! ¡Mueran los malos intelectuales!” Unamuno no se amilanó y concluyó: “¡Éste es el templo de la inteligencia! ¡Y yo soy su supremo sacerdote! Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido, diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir, y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil pediros que penséis en España”. Millán se controló lo suficiente como para, señalando a la esposa de Franco, ordenarle: “¡Coja el brazo de la señora!”, cosa que Unamuno hizo, evitando así que el incidente acabara en tragedia.
Pero esta fue la última vez que Unamuno habló en público.
Aquella noche, Unamuno fue al casino de Salamanca, del que era presidente. Cuando los miembros del casino, algo intimidados por este acontecimiento, vieron la venerable figura  del rector subiendo las escaleras, algunos gritaron: “¡Fuera! ¡Es un rojo, y no un español! ¡Rojo y traidor!” Unamuno entró y se sentó. Un tal Tomás Marcos Escribano le dijo: “No debería haber venido, don Miguel, nosotros lamentamos lo ocurrido hoy en la universidad, pero, de todos modos, no debería haber venido.” Unamuno se marchó, acompañado de su hijo, entre gritos de “¡Traidor!”. El único que salió con ellos fue un escritor de segundo orden, Mariano de Santiago. Unamuno tenía setenta y dos años.
Al día siguiente, los periódicos de Salamanca publicaron los discursos de Pemán, Heredia, Francisco Maldonado y José María Ramos, pero ni siquiera mencionaron que Unamuno hubiera hablado. A partir de entonces, el rector ya casi nunca salió de su casa, y la guardia armada que le acompañaba tal vez era necesaria para garantizar su seguridad. La junta de la universidad “pidió” y obtuvo su dimisión del cargo de rector.
Ese mismo día, en el transcurso de una reunión ordinaria del Pleno del Ayuntamiento de Salamanca, la corporación se constituyó en sesión secreta y uno de sus miembros, el Sr. Rubio Polo, que habían sido nombrados por el mando militar en sustitución de los concejales elegidos democráticamente en las urnas, dio lectura a la siguiente moción:
“Recogiendo un estado de opinión unánime, pública y privada respecto de la actitud incongruente, facciosa y antipatriota de ciudadano de honor de la República, Alcalde honorario y Concejal de esta Excma. Corporación Don Miguel de Unamuno y Jugo, exteriorizada en las frases vertidas, con descortesía rencorosa, alevosía y premeditación, al final del acto académico celebrado ayer en nuestra “Alma Mater” con motivo de la Fiesta de la Raza.- El concejal que suscribe tiene el deber de proponer y propone al Excmo. Ayuntamiento en pleno que, considerando incurso a dicho Sr. en un caso de incompatibilidad moral corporativa, de vanidad delirante y antipatriota actuación ciudadana, más lo preceptuado en el nº 2 del artículo 47 de la vigente Ley Municipal.-

“Por el buen nombre de la Corporación, por el respeto debido a las Autoridades legítimas del Movimiento salvador de España.- En desagravio al glorioso Ejército y a las Milicias Nacionales.- Por la santa memoria de los mártires del honor, que inmolaron sus vidas en defensa de la Religión y de la Patria.- Por las madres y los huérfanos que lloran.- Por España, en fin, apuñalada traidoramente por la pseudo intelectualidad liberal-masónica cuya vida y pensamiento, como dicen los titulares de El Debate en su edición del 12 de julio último, refiriéndose al humanista Erasmo, retrato físico y moral de otros Erasmos modernos de menor cuantía, solo en la voluntad de venganza se mantuvo firme, en todo lo demás fue tornadiza, sinuosa y oscilante, no tuvo criterio, sino pasiones; no asentó afirmaciones, sino propuso dudas corrosivas; quiso conciliar lo inconciliable; el Catolicismo y la Reforma; y fue, añado yo, la envenenadora, la celestina de las inteligencias y las voluntades vírgenes de varias generaciones de escolares en Academias, Ateneos y Universidades.-

“Acuerde haber visto con hondo disgusto tan sinuosa y desconsiderada actitud, que estatutariamente comprende la pérdida del cargo y prerrogativas anejas al mismo.”

Los últimos días de vida (de octubre a diciembre de 1936) los pasó bajo arresto domiciliario en su casa, en un estado de resignado desamparo, consternación y soledad. Veía a la España nacionalista como “militarización africanista pagano-imperialista”. A los pocos días, el 20 ó 21 de octubre, en una entrevista mantenida con el periodista francés Jérôme Tharaud (común y erróneamente atribuida al escritor Nikos Kazantzakis):

Tan pronto como se produjo el movimiento salvador que acaudilla el general Franco, me he unido a él diciendo que lo que hay que salvar en España es la civilización occidental cristiana y con ella la independencia nacional, ya que se está aquí, en territorio nacional, ventilando una guerra internacional. (…) En tanto me iban horrorizando los caracteres que tomaba esta tremenda guerra civil sin cuartel debida a una verdadera enfermedad mental colectiva, a una epidemia de locura con cierto substrato patológico-corporal. Las inauditas salvajadas de las hordas marxistas, rojas, exceden toda descripción y he de ahorrarme retórica barata. Y dan el tono no socialistas, ni comunistas, ni sindicalistas, ni anarquistas, sino bandas de malhechores degenerados, excriminales natos sin ideología alguna que van a satisfacer feroces pasiones atávicas sin ideología alguna. Y la natural reacción a esto toma también muchas veces, desgraciadamente, caracteres frenopáticos. Es el régimen del terror. España está espantada de sí misma. Y si no se contiene a tiempo llegará al borde del suicidio moral. Si el miserable gobierno de Madrid no ha podido, ni ha querido resistir la presión del salvajismo apelado marxista, debemos tener la esperanza de que el gobierno de Burgos tendrá el valor de oponerse a aquellos que quieren establecer otro régimen de terror. (…) Insisto en que el sagrado deber del movimiento que gloriosamente encabeza el general Franco es salvar la civilización occidental cristiana y la independencia nacional, ya que España no debe estar al dictado de Rusia ni de otra potencia extranjera cualquiera, puesto que aquí se está librando, en territorio nacional, una guerra internacional. Y es deber también traer una paz de convencimiento y de conversión y lograr la unión moral de todos los españoles para restablecer la patria que se está ensangrentando, desangrándose, envenenándose y entonteciéndose. Y para ello impedir que los reaccionarios se vayan en su reacción más allá de la justicia y hasta de la humanidad, como a las veces tratan. Que no es camino el que se pretenda formar sindicatos nacionales compulsivos, por fuerza y por amenaza, obligando por el terror a que se alisten en ellos, ni a los convencidos ni convertidos. Triste cosa sería que el bárbaro, anti-civil e inhumano régimen bolchevístico se quisiera sustituir con un bárbaro, anti-civil e inhumano régimen de servidumbre totalitaria. Ni lo uno ni lo otro, que en el fondo son lo mismo.

Y a los pocos días, en esta ocasión sí con Kazantzakis:
En este momento crítico del dolor de España, sé que tengo que seguir a los soldados. Son los únicos que nos devolverán el orden. Saben lo que significa la disciplina y saben cómo imponerla. No, no me he convertido en un derechista. No haga usted caso de lo que dice la gente. No he traicionado la causa de la libertad. Pero es que, por ahora, es totalmente esencial que el orden sea restaurado. Pero cualquier día me levantaré —pronto— y me lanzaré a la lucha por la libertad, yo solo. No, no soy fascista ni bolchevique; soy un solitario.

En una carta, fechada el 21 de noviembre, escribe a Lorenzo Giusso:
La barbarie es unánime. Es el régimen de terror por las dos partes. España está asustada de sí misma, horrorizada. Ha brotado la lepra católica y anticatólica. Aúllan y piden sangre los hunos y los hotros. Y aquí está mi pobre España, se está desangrando, arruinando, envenenando y entonteciendo…

Murió en su domicilio de Salamanca el 31 de diciembre de 1936, de forma repentina, tras una tertulia vespertina que mantenía regularmente con un par de amigos. El último día de su vida desayunó a las ocho y media y a las diez se levantó. Estuvo jugando con su nieto, el hijo del poeta José María Quiroga y de su hija Salomé. A las cuatro de la tarde recibió la visita del catedrático señor Aragón.
—¿Cómo va, don Miguel?
—Bien.
Estaban en el “cuarto de estar” en una mesa camilla junto al brasero. De pronto don Miguel se puso intensamente pálido e inclinó hacia un lado la cabeza. Empezó a oler a quemado. Su interlocutor vio como la zapatilla de don Miguel ardía sin que él retirase el pie… Estaba ya sin sentido.
A pesar de su virtual reclusión, en su funeral fue exaltado como un héroe falangista. A su muerte, Antonio Machado sintetizó en pocas palabras, sin conocer en su totalidad los hechos que hemos narrado, pero hablando desde el profundo conocimiento del que fue amigo y se consideraba discípulo: «Señalemos hoy que Unamuno ha muerto repentinamente, como el que muere en la guerra. ¿Contra quién? Quizá contra sí mismo
Al entierro de Miguel de Unamuno acuden falangistas con camisa azul, otros llevan a hombros el féretro, y hay quienes a su paso le saludan brazo en alto.
El último poema de Unamuno está fechado tres días antes de su muerte («28, día de inocentes, XII-36»):

Morir soñando, sí, mas si se sueña

morir, la muerte es sueño; una ventana
hacia el vacío; no soñar; nirvana;
del tiempo al fin la eternidad se adueña.
Vivir el día de hoy bajo la enseña
del ayer deshaciéndose en mañana;
vivir encadenado a la desgana
es acaso vivir? Y esto qué enseña?
¿Soñar la muerte no es matar el sueño?
¿Vivir el sueño no es matar la vida?
¿a qué poner en ello tanto empeño
aprender lo que al punto al fin se olvida
escudriñando el implacable ceño
—cielo desierto— del eterno Dueño?

 
Leave a comment

Publicado por en 9 de octubre de 2011 in Literatura

 

Etiquetas:

El poeta sueco Tomas Tranströmer, premio Nobel de Literatura 2011

El poeta sueco Tomas Tranströmer ha recibido este jueves el Premio Nobel de Literatura 2011, sucediendo a Mario Vargas Llosa, que lo recibió en la anterior edición.

Tomas Tranströmer es el poeta vivo más reconocido de Suecia y su nombre ha aparecido a menudo entre los candidatos al premio Nobel.

Tranströmer era uno de los favoritos estos últimos años y muchos de los que han apostado creían que éste iba a ser el suyo.

El jurado ha destacado del ganador que “a través de sus condensadas y traslúcidas imágenes, nos proporciona un fresco acceso a la realidad”.

Su obra, traducida a 50 idiomas

  El Tomas Tranströmer (Estocolmo, 1931) es, sin duda, el poeta escandinavo vivo más relevante y con mayor proyección internacional. Su obra ha sido traducida a 50 idiomas.

  Aunque una hemiplejia le dejó sin habla y le paralizó el lado derecho de su cuerpo, volvió a aprender a escribir con la mano izquierda, y ha seguido publicando libros con la ayuda de su esposa, Monika.
  Tranströmer es psicólogo de profesión y ejerció durante años su profesión en prisiones y hospitales. Es pianista amateur -toca el piano todos los días- y la música le ha ayudado en su rehabilitación. Así, en su poema Allegro escribió: “Después de un día negro toco a Haydn y siento un humilde calor en las manos”.
  Desde que publicó su primer libro, 17 poemas, en 1954, le han seguido numerosas obras como Secretos en el camino (1958), Tañidos y huellas (1966), Visión nocturna (1970), La plaza salvaje (1983), Gondola fúnebre (11996) o 29 Haikus y otros poemas, en 2003.
  Ha recibido galardones importantes como el Premio Bonnier para la Poesía, el Premio Neustadt o el Premio Petrarch de Alemania.

 El cielo a medio hacer, traducida al español

   El cielo a medio hacer (Editorial Nórdica) es quizás la mejor aproximación a su obra que podemos encontrar en español. La antología recoge textos de 13 de sus libros, desde mediados de los 50 hasta 2003. Para vivos y muertos (Editorial Hiperion) es otra de sus obras traducidas al español.

  No es un poeta que podamos calificar de social. Su trabajo, aunque se apoye en un lenguaje expresionista e incluso surrealista, se fija en aspectos sencillos de la vida cotidiana. Evoca detalles de la naturaleza con notable claridad e imágenes muy plásticas. Además, los críticos destacan el aspecto místico o espiritual de su obra. De hecho, un crítico sueco definió sus poemas como “poemas laicos” y la revista Publisher Weekly resume su estilo como “místico, versátil y triste”.

   Tranströmer es el octavo escritor sueco que ha ganado el Nobel de Literatura. El anterior fue Eyvind Johson, que fue galardonado en 1974. Además, es el primer poeta galardonado con el Nobel desde que la polaca Wislawa Szymborska lo ganara en 1996.

   El premio está dotado con 10 millones de coronas suecas, equivalentes a unos 1,1 millones de euros. Al anuncio del Nobel de Literatura seguirá mañana el del Nobel de la Paz y el lunes el de Economía.

Tranströmer, “contento y emocionado”

   El poeta sueco se ha mostrado “contento” y “emocionado” al conocer la noticia de que la Academia Sueca lo había galardonado con el Nobel de Literatura 2011.

   “No creía que podía llegar a vivir esto”, ha dicho su mujer, Monica Tranströmer, a medios digitales suecos desde su casa de Estocolmo.

   Según su esposa, el poeta “se siente cómodo con todas esas personas que vienen a felicitarlo y a fotografiarlo”.

    Monica Tranströmer ha añadido que la pareja se ha mostrado “muy sorprendida” cuando el secretario de la Academia Sueca, Peter Englund, les ha llamado minutos antes de anunciar el premio para darles la noticia.

―――――――――――――――
«TANSTRÖMER es un poeta fundamental que tras un derrame cerebral dejó atrás para siempre las palabras. Se dice que su poesía está vinculada al surrealismo, pero no es cierto, a no ser que pensemos que Eliot y Pound fueron surrealistas. Lo único que hicieron Eliot y Pound fue introducir la ley de la discontinuidad en poesía, de forma que el poema aparecía siempre fraccionado y a ratos más resplandeciente por la pureza molecular de sus fragmentos. Es lo que ocurre en los poemas de Tranströmer, por otra parte admirables porque lo contienen todo: musicalidad exquisita y sabiamente temblorosa. Poemas suyos como ‘Soledad’, donde el poeta nos confiesa que estuvo a punto de morir, y ‘Carrillón’ son buena prueba de ello. Es autor de diez poemarios».

Jesús Ferrero

 
2 Comments

Publicado por en 6 de octubre de 2011 in Literatura

 

Etiquetas:

¿Por qué Cervantes llamó Don Quijote a su hidalgo?



A Cervantes le gustaba jugar con la ambigüedad del nombre de muchos de sus personajes. No sólo con los nombres, sino que nos sorprende una y otra vez, incitándonos a examinar críticamente los más variados temas, convirtiéndolos en problemas. En cuanto al nombre de su protagonista, hace lo mismo. La cuestión del nombre “real” de don Quijote (‘Quixote’ en la ortografía de su tiempo) aparece por primera vez cuando escribe en el primer capítulo: «Quieren decir que tenía el sobrenombre de “Quijada”, o “Quesada”, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben, aunque por conjeturas verisímiles se deja entender que se llamaba “Quijana”»
“Quijada”, “Quesada” o, mejor, “Quijana” son, pues, los apellidos (o “sobrenombres”, como se decía en su tiempo) que baraja Cervantes.
«Puesto nombre, y tan a su gusto, a su caballo, quiso ponérsele a sí mismo, y en este pensamiento duró otros ocho días, y al cabo se vino a llamar “don Quijote”; de donde, como queda dicho, tomaron ocasión los autores desta tan verdadera historia que sin duda se debía de llamar “Quijada”, y no “Quesada”, como otros quisieron decir».
Quijada y no Quesada, aunque este último, aparte de provenir de la villa jiennense del mismo nombre, nos recuerda a su origen manchego. ¿Dónde quedó el Quijana (o Quejana) que en el pasaje anterior el narrador juzgaba tan “verisímil”?

Como vemos es el propio narrador el que, siguiendo la ficción del “manuscrito encontrado” y otras supuestas fuentes fuentes orales o escritas, no lo deja claro. Es más, me atrevería a decir que no quiere hacerlo, sino que hace una parodia sobre las largas descripciones con las que los autores de novelas de caballerías adornaban la genealogía de sus protagonistas.

Los demás personajes que aparecen al principio de la obra no conocen otro apelativo que “Don Quijote”. En el capítulo 5, en cambio, cuando el labrador vecino se encuentra al hidalgo tendido en el campo, maltrecho y delirante, exclama: “Señor Quijana”, y el narrador comenta: “que así se debía de llamar cuando él tenía juicio y no había pasado de hidalgo sosegado a caballero andante”. Por si quedara alguna duda, poco después el mismo labrador tratará de convencer a su vecino de que es “el honrado hidalgo del señor Quijana”.
Nada se nos dice sobre el nombre original hasta 44 capítulos más adelante, donde nos topamos nuevamente con el primer apellido citado, o sea, con “Quijada”. En un pasaje no irrelevante, don Quijote dice descender de Gutierre Quijada (un cortesano que tras heredar cuatro villas se forma como caballero y maestro de armas junto al condestable D. Álvaro de Luna). Se sabía que el nombre Quijada era también una alusión a Luis Quijada, ayo de don Juan de Austria, y familiar de Gutierre Quijada: “de cuya alcurnia yo deciendo por línea recta de varón”; el narrador no comenta nada al respecto, y este nombre no vuelve a aparecer en toda la obra.
En el último capítulo —el 74— de la Segunda parte, nos enteramos de cómo se llama la que en todo el libro sólo había aparecido como “la sobrina”. En su testamento, el hidalgo ha dejado dicho: “Iten, mando toda mi hacienda [...] a Antonia Quijana mi sobrina”, e “Iten, es mi voluntad que si Antonia Quijana mi sobrina…” No debe extrañarnos que el mismo apellido tome la forma masculina para el tío (“Quijano”) y la forma femenina para la sobrina (“Qujana”), pues era usual que así fuera.
Don Quijote está a punto de morir. Duerme “de un tirón, como dicen, más de seis horas” y al despertar se siente transformado. Llegan sus “buenos amigos”, el cura, el bachiller y el barbero, y don Quijote les dice:
“—Dadme albricias, buenos señores, de que ya yo no soy don Quijote de la Mancha, sino Alonso Quijano, a quien mis costumbres me dieron renombre de «bueno»“;  y más adelante: “Yo fui loco y ya soy cuerdo; fui don Quijote de la Mancha y soy agora, como he dicho, Alonso Quijano el Bueno”.
Por último, ¿por qué el protagonista cambia su apellodo “Quijano” por “Quijote”. Simplemente porque esta terminación en el aumentativo “-ote” es habitual en varios protagonistas de las novelas de caballerías y es la que adopta el caballero prototípico de este género: Lanzarote, como se le llamó en español, o bien Sir Lancelot, Lancelot of the Lake o Lancelot du Lac en las novelas del ciclo artúrico.
 
Leave a comment

Publicado por en 29 de septiembre de 2011 in Literatura

 

Etiquetas:

Palabras para Julia


El 19 de marzo de 1999, el poeta José Agustín Goytisolo moría al precipitarse desde una ventana. Estaba solo en casa. Algunos de sus allegados afirman que en el momento de su fallecimiento se encontraba muy deprimido, manejándose la hipótesis del suicidio. La familia, sin embargo negó esta posibilidad y atribuyó su muerte a un desgraciado accidente mientras reparaba una persiana. Al fin y al cabo, es sabido que muchos de los suicidas que se precipitan por un balcón aprovechan el penúltimo momento para intentar arreglar el toldo o la persiana.
Paco Ibáñez, había musicado los poemas Me lo decía mi abuelito y El lobito bueno. José Agustín, cuando poco después conoció al que pronto sería su amigo, tras una entrada distante que se hizo pronto cálida, ofreció al cantautor el poema Palabras para Julia. Tardó Ibáñez en encontrar la inspiración musical de su segunda estrofa: “Tenía que cantarla en Colliure, ante la tumba de Antonio Machado, y encontré la melodía en Montpellier en medio de una juerga”.
“¡Qué barbaridad, qué le vas a hacer a tu hija!”, cuentan que dijo su gran amigo Juan Ramon Masoliver (1910-1997), que prácticamente le hacía de padre al poeta, al leer el poema dedicado, entonces, a la niña Julia, de 7 años.
Hace algo más de dos años se conmemoró la muerte de José Agustín. Se inauguraba también un Congreso Internacional sobre “el poeta de todos”. En el Palau de la Virreina de Barcelona pude charlar con su viuda, Asunción Carandell, que estaba con su hija Julia y tantos amigos. Las particularidades como padre salieron a relucir. Hablaba Asunción de cuando su marido despertaba a su adorada Julia por las noches para hablar con ella, o de cómo jugaba a hacerle de lobo mimoso –de ahí el lobito bueno–, de los viajes que hicieron juntos, de sus peleas. Con cierto temblor, le dije que cuando escuché por primera vez, hace más de treinta años, el poema dedicado a su hija, Palabras para Julia, cantado por Paco Ibáñez, “sabía”, con la certeza del adolescente, que hablaba consigo mismo y que quizá se reconocía en Julia . También creo, aunque no se lo dije, que habla también conmigo. Ambas asintieron en medio del silencio. “Vosotros érais iguales, yo era la cerebral”, acotó Carandell tras unas palabras de su hija.
Al poco tiempo, y ya entre las risas, también evocó la viuda el dolor del siempre triste poeta. “Se habla mucho del fallecimiento de su madre pero apenas se menciona que, mucho antes, tras la muerte de su hermano mayor, Antonio, su padre le ignoró”.
José Agustín Goytisolo nos deja un extenso conjunto poético donde tras un disfraz a veces irónico, otras veces sarcástico, se esconde un personaje tierno y cargado de tristeza. Poseedor de uno de los lenguajes más depurados de la literatura castellana de los últimos años, Goytisolo consigue que sus poemas tengan un aire de inmediatez y de frescura, a la par que una clara aspiración de construir un nuevo humanismo sobre los escombros de la cultura oficial que el grupo de los 50 quiso demoler con su piqueta.
Para su adiós quizás sean adecuadas las mismas palabras que pronunció en Coulliure ante la tumba de Machado: “Yo no he venido a llorar tu muerte, sino que alzo mi vaso y brindo por tu claro camino y porque siga tu palabra encendida”. El poema en cuestión, y que muchos conoceréis, recogido de su libro Palabras para Julia y otras canciones, es amargo y con tintes “machadianos”, reflejo de la tristeza del poeta barcelonés:



PALABRAS PARA JULIA

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

 
Leave a comment

Publicado por en 20 de septiembre de 2011 in Literatura

 

Etiquetas: ,